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La Solución mas amplia y democrática
Articulo publicado en la revista el Siglo
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Seguramente lo que sobran después del resultado de las Elecciones Generales son los análisis que difícilmente pueden sustraerse de un cierto tono de reproche por el mal resultado obtenido por el PSOE. Quisiera pues empezar diciendo que pese al mismo son casi ocho millones de personas las que han apoyado nuestra opción, lo que significa un compromiso muy serio para dar respuestas a los problemas que plantea la actual situación. ¿Por que hemos obtenido este resultado y sobre todo como podemos resolverlo? Para mí las dos respuestas son bastante evidentes: ha faltado legitimidad en la dirección y hay que resolverlo democráticamente votando. La simplicidad de las respuestas sin duda se puede complicar mucho en sus manifestaciones concretas. Una dirección, de la que yo mismo formaba parte, que asumía la convocatoria de unas elecciones primarias que el Congreso excluyó y que no fue consciente que el resultado de las mismas suponía claramente su deslegitimación para dirigir la organización. Aunque se pueda hablar de legitimidades diferentes, los militantes y también los ciudadanos tenían su propia idea de lo que pasó. Una dirección que fuera capaz de ofrecer seguridad a los ciudadanos en el proyecto global y no un proyecto troceado donde cada uno impusiera sus reivindicaciones. Hemos lanzado un debate sobre la implicación del Partido Popular en el cultivo del lino. Otro sobre las pensiones no contributivas; otro no menos importante sobre el federalismo, asimétrico o no, por no remontarnos mas atrás para ver que hemos debatido sobre el reparto del agua; sobre las carreteras, sobre el desarrollo ferroviario (¿por cuantos AVE vamos ya?) Y quienes pensaban que había un "interés general" se quedaron desconcertados ¿Cuántos modelos de financiación autonómica se han discutido sin que hayamos avanzado en la igualación?. Se trataba y se trata de una relación de poder en la que el ciudadano no conoce cual es la resultante final. ¿Habrá una posición que represente el interés general por encima de las legitimas demandas particulares? Sin animo de ser exhaustivo, he dejado para el final lo que me parece no menos importante: la situación de algunas organizaciones territoriales y en particular, la valenciana no son crisis locales sino una manifestación de un problema más general. Solo así puede entenderse que se nombraran dos gestoras provisionales de signo diferente a las direcciones elegidas democráticamente y luego dimitidas. Solo demostrando que el único camino para solucionar debates ya sean internos o sociales es la legitimidad que da la democracia, el voto, seremos creíbles frente a la sociedad. Para los que creemos en el progreso, ese es el único poder; ni el económico, ni el mediático están demasiado a nuestra disposición. ¿Tan difícil es trasladar a la sociedad que tenemos un mejor proyecto? ¿Que no nos tienen que votar por ser de izquierdas (que lo somos) sino por que nuestro proyecto es mejor para la inmensa mayoría? Nosotros podemos gestionar mejor el crecimiento porque vamos a estar contra los privilegios, que hacen que las empresas paguen mas caros los servicios y pierdan competitividad. Nosotros podemos hacer que el empleo crezca mas y con mayor seguridad, porque damos prioridad a la formación y a la tecnología y no a la precariedad de los contratos como medio para competir. ¿Qué pasará con nuestra competitividad si sube el Euro y no hemos mejorado la productividad? Nosotros podemos defendernos de la violencia anteponiendo el interés general al partidario para unir a los demócratas. Nosotros podemos tener un proyecto en constructivo y no para defendernos contra nadie. Para hacer esto hace falta proyecto y credibilidad. El proyecto ha de tener responsables y garantes para todo el territorio y la credibilidad la tendrá el que tenga la legitimidad del voto y la ilusión de pedírnoslo. Así es al menos como pienso que se le puede ganar al actual Gobierno. JOAN LERMA
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