ENTREVISTA
25 de Febrero de 2001
|
JOAN LERMA SENADOR
DEL PSPV Y EX PRESIDENTE DE LA GENERALITAT
El ex presidente de
la Generalitat y senador del PSPV, Joan Lerma, mantiene
posiciones más próximas al papel institucional que jugó en su
etapa al frente de la Comunidad que al cargo que ahora ocupa y
pasa de puntillas por las preguntas sobre su sucesor, Eduardo
Zaplana. Argumenta a favor de la fusión de las cajas pero se
cuida de pronunciarse y critica al secretario local de Alicante,
Ángel Franco, por rechazar la unión CAM-Bancaja.
JAVIER IZQUIERDO
|
El ex presidente de la Generalitat Joan Lerma - J.
CASARES/EFE |
Ha leído el libro de Zaplana
«El Acierto de España»?
No he tenido ocasión de
leerlo.
¿Ni interés?
Todas las cosas que dice el
presidente del Consell siempre tienen algún interés. Manifiestan la
voluntad que tiene de futuro.
¿Ha leído el de
Martínez-Pujalte?
Tampoco. Ojeé algunas
cifras.
¿Y que le parece que en el
libro de Zaplana aparezcan párrafos copiados del libro de
Martínez-Pujalte?
No me parece que sea
extraño. Un presidente no tiene que escribir solo un libro. El
compromiso de Zaplana está no con haberlo escrito, sino con haberlo
firmado porque ahí dice lo que piensa que se puede hacer. Otra
cuestión es que dijera que lo ha escrito hasta la última coma, aunque
tampoco me parece eso muy importante. Del libro tengo las referencias
que han aparecido en los medios de comunicación y en ese sentido parece
difícil juzgar el contenido. La idea por la que aboga, que parece un
descubrimiento en el PP, a mí me parece bien pero estaba dicho hace
muchos años por quienes no somos del PP. El libro de Zaplana viene a
reflejar que el Estado de las autonomías es un elemento positivo para
la construcción y la cohesión de España. Me parece positivo que eso
ahora lo haya descubierto el PP, pero da la impresión de que es una
novedad cuando ya lo tiene asumido el 90% de la población.
Y del «modelo Zaplana» de
financiación ¿qué opina?
El planteamiento de que el
futuro de la financiación tiene que basarse no sólo en un impuesto,
sino en alguno más es también una cuestión dicha hace muchos años.
Es el reflejo del informe de los expertos, a los que nosotros les
encargamos un modelo de futuro de financiación autonómica y que lo
decía hace diez años. No es novedoso. El PP cree que España se
inventó cuando ganó las elecciones y afortunadamente había mucho
hecho antes y bastante positivo.
¿Ve a Zaplana sucesor de
Aznar?
Tengo personalmente mi
opinión, pero no quiero manifestarla.
¿Y a Pla lo ve sucesor de
Zaplana?
Me parece que es una persona
en la que se puede confiar, que tiene ideas y que además tiene ilusión
en el futuro de esta comunidad. Me parece un elemento muy positivo.
Puede ser perfectamente el sucesor de Zaplana y sería muy positivo para
la Comunidad. Hace falta que él quiera ser candidato, aunque yo creo
que debería serlo, y que lo respalden.
¿El PSPV ha cerrado su
crisis?
Creo que claramente sí. El
PSPV ha padecido una crisis porque fundamentalmente no había
manifestación de la democracia, en el sentido de que las cosas que los
militantes votaban no se respetaban después, sino no hubiera habido
ninguna crisis. Siempre es mejor cualquier solución democrática que
otra impuesta. La única legitimidad que hay en un partido es la
democrática. La legitimidad democrática es lo que da la credibilidad.
¿Se ha recuperado la
autoridad interna?
Creo que sí. Hoy la
autoridad está porque las direcciones han sido elegidas y no
designadas. Como siempre hay libertad interna para manifestar cada uno
su opinión, pero por encima de todas las opiniones está la legitimidad
democrática que representa el secretario general.
¿Y con esa autoridad no
cabría empezar ya a solucionar problemas en algunas agrupaciones?
Llevamos sólo unos pocos
meses trabajando en consolidar la organización.
¿Se sintió decepcionado por
la forma en que Sanus abandonó la política?
Él tendrá sus
justificaciones, pero me parece que la última salida al problema de
Alcoy no ha sido positiva para él porque no ha salido de una manera
convincente para los ciudadanos que le apoyaron.
¿Tuvo problemas de
conciencia al no votar en el Senado la propuesta del PP de apoyo al PHN?
No. Quien debió tenerlos es
el PP porque planteó de forma partidista una cuestión que debe ser de
consenso. El PP sabe que no votamos en contra del trasvase del Ebro y de
que la Comunidad Valenciana tuviera agua. Nuestra moción decía lo
mismo que la del PP pero con un añadido, que era el del consenso en
materia de agua y a eso se negó el PP. El planteamiento partidista del
PP lo que ha hecho es dividir a las comunidades autónomas entre las que
tienen que dar agua y no quieren y las que necesitan agua y no la
reciben. Y eso es lo que el PP tiene que solucionar y no generar.
Pero Aragón ¿no está
teniendo una postura egoísta?
Está teniendo la misma
postura de todos los que no quieren dar agua. El Gobierno lo que tiene
que hacer no es poner en evidencia eso, al contrario, debe convencer a
los que dicen que no para que digan que sí.
Pero parece que la posición
de los socialistas de Aragón es la que ha marcado la posición de todo
el PSOE.
No. La posición de los
socialistas de Aragón es coincidente con la inmensa mayoría de los
ciudadanos de Aragón, incluidos los del PP. Esto no es un problema de
partidos. Divide a los ciudadanos entre los que tienen que dar y los que
tienen que recibir.
Cuando estaba al frente de la
Generalitat Valenciana se produjeron varias fusiones de cajas. Ahora el
Partido Popular ha puesto sobre la mesa la fusión de la CAM con
Bancaja. ¿Deben fusionarse?
La primera fusión fue la de
la Caja Provincial de Valencia con la Caja Provincial de Alicante y
todos los órganos de decisión, por cierto, se quedaron en la provincia
de Alicante. No hubo voz de protesta en la Caja Provincial de Valencia a
que la dirección se mantuviera en Alicante. A continuación se produjo
la fusión de las dos cajas fusionadas con la CAM y antes se fusionó la
Caja de Valencia con la de Castellón y alguna que otra pequeña. Hubo
una política de incentivar las fusiones. En aquellos años era menos
necesario de lo que es ahora la cuestión. Ahora, no estoy hablando de
fusiones entre cajas de ahorro, después de nuestro ingreso en Europa y
del proceso de globalización que se ha acelerado, todo el mundo está
intentando llevar adelante políticas de alianzas y fusiones con tal de
evitar las OPAS hostiles por parte de algunas empresas. Todo el mundo
está intentando posicionarse en el mercado para poder seguir
manteniendo un cierto nivel de control y evitar ser absorbido. Desde el
punto de vista de una opinión personal puedo decirles a los ciudadanos
miren ustedes qué proceso está ocurriendo, vean ustedes las
compañías de teléfono qué están haciendo y verán ustedes como
está la situación. A partir de ahí, tomen la decisión que les
parezca oportuna, pero hagan una consideración desde el punto de vista
profesional, porque no me parece ésta una cuestión política. Es
indispensable posicionarse en la nueva situación. Y en la nueva
situación es evidente que quien no tiene suficiente dimensión, al
final es residual en el mercado, quiera o no.
Entonces, cree conveniente la
fusión.
Yo creo conveniente que las
cajas tengan suficiente dimensión para ofrecer a sus clientes las
mejores posibilidades. Si creen que con la actual dimensión ofrecen
suficientes garantías al mercado y a sus clientes pues esa es su
decisión.
¿Y la CAM y Bancaja tiene la
dimensión adecuada para seguir separadas?
Mi opinión es que nos
tenemos que comparar con lo que ahora hay: la Caixa y Caja Madrid, que
son dos mostruos. Competir con ellos en esta situación es muy
complicado. Ellos han tenido muchos recursos de los beneficios para
acceder a todo el proceso de privatizaciones. Se han situado en el
mercado, han hecho inversiones muy importantes que les garantizan
clientela y rentabilidad. No soy gestor de las cajas, ni estoy en
ningún consejo, la decisión que tomen tiene que estar acorde con esa
política y no con una cuestión de quién conserva el control. Debe
estar en función de la rentabilidad y del servicio que dan a sus
clientes y no de quién tiene el control porque esa situación les puede
llevar a no controlar nada.
En los planes a medio plazo
de la CAM no se contempla la fusión, con lo que debe creer que tiene la
dimensión adecuada para trabajar en los mercados.
Esa es su decisión, no la
mía.
¿Y la del rechazo del PSOE
en Alicante a la fusión?
No sé que hayan tomado esa
decisión. He oído al secretario general su posición al respecto, pero
esa no es una posición que deba tomar el secretario general. Mi
opinión personal es que se trata de una decisión en que la política
no debe intervenir.
¿Y está interviniendo?
Lo veo muy confuso. No he
visto nunca que Zaplana diga que está por lo de la fusión y dé
razones. No sé si lo está o no.
Pero si el Consell llegó a
poner fecha a las cajas para tomar una decisión.
A juzgar por las cosas que he
leído da la impresión de que no. No lo sé.
Y entonces, la dimisión de
Juan Antonio Gisbert ¿no la interpreta en el terreno de las presiones
políticas?
Sí lo interpreto así. Desde
el punto de vista de la cuenta de resultado de la caja no había ningún
motivo para que se produjera la decisión del director general.
Entonces sí está habiendo
presión política.
Si la hay, yo no la conozco.
|