BIE

Domingo, Noviembre 4, 2001.
RAFA MARÍ.  VALENCIA 

Joan Lerma: "No quise ser, sino hacer, y por fortuna tuve ocasión"

En la película mejicana "El jardín de tía Isabel'', Claudio Brook encarna a Lope de Aguirre. La búsqueda de El Dorado es un desastre. Una noche, Aguirre se adentra en la selva y llora al pie de un árbol. Una prostituta le pregunta: "¿Qué te pasa?''. El jefe responde: "¡Qué solo está el que manda!''. ¿Lerma ha sentido esa soledad?
Es cierto que a lo largo de los años de gobierno procuré dar mucha responsabilidad a todos los que estaban conmigo. Muchos asumían bien sus obligaciones. Pero otros preferían traspasar sus responsabilidades al presidente. Y llegaba un momento en que tú ya no podías traspasar las decisiones a nadie.

     -¿Ni siquiera a Madrid?
No, desde allí no se ven las cosas como desde aquí. Entonces, al presidente le toca tomar decisiones a él y sólo a él, tras las oportunas consultas. Eso provoca soledad.

     -En los primeros años de su gobierno, la Generalitat era una realidad nueva.
Era una situación nueva, no como ahora, en que hay normalidad e incluso una cierta rutina. En aquel momento había que inventarse una nueva forma de Estado.

     -¿La seguridad le quitaba el sueño?
La seguridad personal nunca constituyó una preocupación para mí.

     -¿Es usted valiente?
Soy una persona corriente. Ni valiente, ni cobarde. Pero metido en las tareas del cargo, lo cierto es que no se siente una preocupación especial por tu seguridad.

     -¿Ni usted ni otros presidentes? ¿Tiene constancia de ello?
Algunos presidentes sí reclaman medidas especiales de seguridad. Se ve que tienen una alta sensación de riesgo.

     -Una reflexión suya durante su gestión, "yo también he conocido invertebrados felices'', parafraseaba el título de una película de Emil Kusturica. ¿Esa frase se la apuntó su buen amigo y ex director general de Canal 9, Amadeu Fabregat? Lleva su sello.
No, fue mía. Quienes me conocen saben que responde a mi estilo.

     -Explíqueme el sentido profundo de esa frase un tanto misteriosa.
Para algunos, hay un canon estricto de lo que debe ser una sociedad de bienestar.
Se refiere a...?
A los nacionalistas. Para ellos, el canon pasa por el modelo de Cataluña, con una industrialización similar a la producida allí, y con el mismo sentido de país.

     -La historiografía actual más influyente cuestiona ese antiguo dogma.
Totalmente. Por eso lo digo. Nosotros hemos tenido otro tipo de industrialización, más tardía si se quiere, y por la que hay que pagar una factura, ya que al tratarse en su gran mayoría de empresas pequeñas, invierten menos en innovación. Pero se adaptan mejor en los momentos de crisis. Lo que yo quería dar a entender con esa frase es que cada sociedad puede recorrer distintos caminos para conseguir el bienestar de los ciudadanos.

     -Cuestiona usted la infalibilidad del canon de quienes se miran en el espejo de Cataluña. Sin embargo, la derecha valenciana consideraba a Lerma como un nacionalista.
No lo soy en el sentido excluyente. Sí lo soy en el sentido de defender lo propio. Es una riqueza a conservar.

     -Lerma presidente tenía fama de duro. Tribal y con una "fontanería'' marrullera capaz de destrozar a cualquiera. ¿Cree que ha dejado muchos enemigos en el camino?
Si he dejado enemigos, no soy consciente de ello. Siempre he intentado cumplir con el interés general. Tal vez sea la razón de que algunos se hayan enemistado conmigo.

     -Perdone la impertinencia, pero ¿usted se ha enriquecido con el cargo?
Me parece que no. Esas son cosas que no se pueden ocultar.

     -Le vi siempre como un presidente distante y rígido. Ahora, por contra, me parece cordial. ¿Quién ha cambiado más, usted o yo?
Ninguno de los dos. Cambia la percepción de las cosas. Yo fui presidente porque había defendido unas ideas, y esas ideas fueron apreciadas por la sociedad. Yo no quería ser, quería hacer, y por fortuna tuve ocasión de ayudar a construir una nueva forma de gobierno para los valencianos.

     -Durante su presidencia se le criticó su costumbre de almorzar todos los días bocadillos de atún con aceitunas.
No me criticaron. Hubo sólo comentarios en tono de burla.

     -¿Sigue fiel a esa costumbre?
Sí, en Madrid, en el Senado, sigo almorzando a la valenciana. Un bocadillo -pequeño- de atún con aceitunas, una caña y un café. Desayunar café con leche con torrijas o una ensaimada nunca me ha gustado.

     -¿Los senadores qué le dicen?
Se extrañan de la asiduidad de mi costumbre y de que ponga aceitunas entre pan. Del atún no se extrañan, pero de las aceitunas sí.

     -¿No piensa cambiar esa tradición?
No veo por qué. Yo les respeto a los senadores sus cafés con leche y ellos me respetan a mí el bocadillo de atún con aceitunas.

     -¿Qué es más importante en ese almuerzo, el pan, el atún o las aceitunas?
El éxito es una combinación de los tres elementos. Pero si el pan no es tierno...

     -Se vituperó a Canal 9 durante su etapa. Pero ahora la televisión valenciana es peor que antes.
Se criticó a C-9 con virulencia para desacreditar a la institución. Lo hizo el PP con todas las TV públicas. Pero lo cierto es que hicimos una TV pequeña, barata, con buenos niveles de audiencia y un coste controlado.

     -C-9 se ha llenado de profesionales de Madrid.
Eso es evidente. Los profesionales de Madrid no aportan nada especial a C-9, pero le sirven a Zaplana para su promoción personal.

     -¿Qué opina de la apertura de Valencia al mar? Usted vive en el Cabañal.
El proyecto no me gusta. Se puede llegar al mar con menos coste y sin quebrar la trama urbana tradicional.

     -¿Lerma sigue siendo ambicioso?
En sentido personal nunca lo he sido. Soy ambicioso en las cosas que creo. No miro hacia el pasado. Mi principal interés es el futuro de los valencianos.



 



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