Con
motivo del 20º aniversario del Estatuto de Autonomía, el ex presidente
de la Generalitat Valenciana y senador Joan Lerma hace balance de unos años
de autogobierno que, en su opinión, han permitido la transformación y
modernización de la sociedad. El senador socialista entiende que el
Estatuto aún está vigente, aunque no descarta una reforma estatutaria «que
debe acercar servicios a los ciudadanos». Durante la entrevista, achaca
al PP un retroceso autonomista y evita opinar sobre el estatuto de ex
presidentes, por el cual percibirá una pensión vitalicia, aunque sí
valoró su situación actual.
– ¿Los ex presidentes están bien reconocidos?
– Llevo siete años de ex presidente y no tengo tengo coche oficial,
ni oficina. El reconocimiento personal debe venir por la gestión
realizada en el gobierno.
– ¿Qué opina del estatuto de ex presidentes pactado entre PP y PSPV?.
– No opino sobre ese tema.
– ¿Qué balance hace usted de estos 20 años de Estatuto?
– Yo creo que el balance debe ser positivo, porque hace 20 años
fuimos capaces de superar las tensiones existentes y dotar, por primera
vez en la historia, de un Estatuto de autogobierno. Me parece que fue una
época positiva que permitió implantar un sistema de autogobierno que nos
permitió tener una gestión propia. Desde este punto de vista se ha
demostrado que el Estatuto ha sido válido durante 20 años,
principalmente en materia competencial, en donde estamos a un altísimo
nivel. En parte por la labor institucional de la Generalitat Valenciana
que ha permitido asumir muchas competencias en la década de los 80 y,
menos, en los últimos años.
– ¿Qué ha aportado el Estatuto a los ciudadanos de la Comunidad?
–El Estatuto de Autonomía ha sido lo más positivo que le ha
ocurrido a los ciudadanos al traer a estas tierras la modernidad y
progreso que nunca hubieran venido con políticas centralistas. Así, se
ha podido construir muchas carreteras, comunicar la costa y el interior,
poner en marcha políticas sociales avanzadas, tener cinco universidades,
territorializar los hospitales por las comarcas... En definitiva, se ha
mejorado la vida.
– Entonces, ¿no comparte aquello de que es un Estatuto de segunda?
– No pienso así. Decir eso es desconocer, en parte, la realidad, y
menospreciarlo. Sí es cierto que el gobierno de la UCD en su momento
intentó crear dos niveles de comunidades autónomas. La Comunidad estuvo
desde el primer momento equiparadas a las denominadas nacionalidades históricas
al ser de las primeras comunidades con competencias en educación y
sanidad, mientras que otras están ahora recibiendo las competencias de
sanidad.
– ¿Qué cambios introduciría en el autogobierno?
– Transcurridos veinte años funciona correctamente, como se ha
demostrado al no haberse producido ningún enfrentamiento visceral, aunque
creo que aún es válido. Los cambios no pueden ser reflejo de aquella época,
sino de los cambios sociales. Se debe ir hacia acciones que permitan
planteamientos que aproximen y racionalicen las administraciones
aproximando los servicios a los ciudadanos. Esto fue una de las cuestiones
pendientes y que, en mi opinión, el PP no tiene intención de resolver,
pues todas sus acciones esta legislatura con mayoría absoluta han
dirigido a fortalecer el centralismo.
– ¿Comparte la posible reforma del Estatuto?
– Los socialistas siempre hemos defendido la reforma. Durante nuestro
gobierno lo intentamos en varias ocasiones y no salió por la oposición
del PP. El debate actual está generado desde el PP sin intención de
solucionarlo.
– ¿Abordaría la comarcalización?
– Es uno de los aspectos pendientes, pero no debe entenderse como
crear otra estructura administrativa, sino como su racionalización. Debe
buscarse un modelo que permita reducir burocracia y mejorar servicios,
permitiendo que los ayuntamientos compartan la gestión de algunos de
ellos. En este plano debería crearse un Fondo Cooperación Municipal para
garantizar financiación y la cesión de la educación infantil en manos
municipales permitiría dar un mejor servicio y favorecer la integración
social.