Martes 11 mayo de 2004 / España
Joan Lerma • Portavoz del PSOE en el Senado
"Zapatero ha devuelto al Senado su importancia"
 
agencias
El portavoz del PSOE en el Senado, Joan Lerma, asegura que el Gobierno impulsará una regionalización política y profundizará en el actual modelo autonómico por «imperativo moral» pero, en ningún caso, por el «imperativo de los votos» de las fuerzas políticas de la oposición.

Hoy comparece el presidente del Gobierno en el Senado para exponer su política autonómica. ¿Cómo analiza esta primera decisión de Zapatero?

Lo importante es la decisión de Zapatero porque hace muchos años que un presidente del Ejecutivo no acudía a la primera sesión plenaria de la Cámara para presentar al Gobierno y explicar las líneas generales de su mandato. Ha dado una importancia política al Senado que Aznar no le había otorgado y ha ratificado su decisión de comenzar a trabajar para transformarlo en una auténtica cámara de representación territorial. Es un cumplimiento más de su palabra.

¿Espera el anuncio de medias concretas o más bien una exposición genérica sobre los futuros proyectos del Gobierno?

Su propia comparecencia es la expresión de su voluntad de reformar el Senado, pero creo que dibujará con trazos gruesos las líneas generales de su política autonómica y nacional. El debate de fondo debe iniciarse tras el Debate sobre el Estado de las Autonomías que no se celebra desde 1997 y que se puede abrir tras el verano con la comparecencia de los presidentes autonómicos.

El PP rechazó la celebración de este debate porque consideraba que no era práctico.

El PSOE siempre ha creído que era necesario celebrarlo por la gran cantidad de materias pendientes con las comunidades autónomas y porque habría contribuido a relajar la tensión política. Es una situación que vamos a solucionar. Mejorarán mucho las relaciones institucionales con un presidente que está dispuesto a debatir cara a cara los problemas con los gobiernos autónomos, con independencia de que se coincida con los planteamientos. De todos modos, no creo que ese pretexto sea realmente el motivo por el que no venía Aznar al Senado, sino que simplemente decidió la confrontación con las comunidades autónomas y el tema de la unidad de España como confrontación electoral. Ni la unidad de España estaba en riesgo ni estaba acertado Aznar en dejar de ser un interlocutor para todas las comunidades y, eso, nosotros lo vamos a solucionar.

En el debate se tratará la reforma del modelo de financiación autonómico. ¿No ve usted discrepancias entre la posición del Gobierno, la que defiende el PSOE y la que propone el PSC?

No. Hay comunidades que están más apretadas que otras y cuando manifiestan su opinión lo plantean en función de la necesidad de cada cual y, por este motivo, unos lo plantean con más urgencia que otros, pero eso no significa que haya discrepancias. La voluntad del Gobierno es abrir esa negociación. No es un tema sencillo porque cada comunidad tiene sus necesidades y, además, no es una discusión unilateral sino a muchas bandas. Algunas comunidades aceptaron el último modelo de financiación autonómico por disciplina de partido o porque tenían necesidades económicas acuciantes. El sistema no fue realmente demasiado consensuado.

El PP ha advertido que el apoyo nacionalista que necesita Zapatero para gobernar perjudicará los intereses de comunidades como Castilla y León o Castilla-La Mancha. ¿Es cierto?

Por supuesto que no. Zapatero ha impuesto un modelo y un estilo de negociación y diálogo abierto con todo el mundo. Hacía falta una regeneración política en nuestro país y una profundización del actual modelo autonómico. Este país necesita que todo el mundo sepa que va a ser escuchado, aunque no siempre se le va a dar la razón. El PSOE defiende una España solidaria, cohesionada y donde todo el mundo tenga las mismas oportunidades.

¿Cómo analiza la actitud que ha adoptado el PP en estos días de arranque del nuevo Gobierno socialista?

Con cierta desorientación porque no esperaban la derrota y, después, porque se están produciendo una serie de tensiones internas en el partido El PP está intentando vencer a costa de radicalizar el mensaje. Es un error tremendo que tendrá que solucionar. Por ejemplo, la reforma constitucional del Senado no es un problema de opinión, sino el cumplimiento de la Constitución. Este es el momento de cambiar la Constitución, que es una cosa natural.