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Joan Lerma,
portavoz del Grupo Socialista en el Senado
"EL PP
TIENE UNA VISION DE ESPAÑA IRREAL E ILEGAL"
Se
estrena como portavoz de la Cámara Alta en la que puede ser la
legislatura de su reforma. A este ex presidente autonómico y ex
ministro de Administraciones Públicas no le preocupa el posible
oxígeno que hayan dado al PP los resultados de las elecciones
europeas porque tiene claro que, con mayor participación, la
distancia con el PSOE habría sido mayor. Asegura que ésta será
la legislatura de la reforma del Senado, en la que tendrá que
entrar el PP si todos los demás grupos lo hacen, que la reforma
de los estatutos de autonomía no será el "talón de Aquiles" de
Zapatero y que estos cambios harán mostrarse a la auténtica
España plural, tan distinta a la de Aznar y Rajoy, a la que
califica tanto de irreal como de ilegal.
Por I.S.
Cómo
valora el resultado de las elecciones europeas?
-Creo que es un resultado muy positivo en el sentido de que ha
permitido deshacer todas las críticas que el PP había hecho
respecto a las elecciones anteriores. Para nosotros no eran
ciertas pero eran importantes porque el PP las estaba
utilizando. En cuanto a la participación es evidente que ha sido
un problema y que, tal como hi resultado no permite hacer
extrapolaciones pero, en cualquier caso, deja en evidencia li
política hecha en la Unión Europea. No es que no hayamos
informado adecuadarnente a los ciudadanos. Pero ha habido dos
hechos que, han condicionado la baja participación. Uno, la
"carta de los ocho": Aznar rompió la unidad europea. Y otro, las
constantes referencias a Niza del PP, que, pone en evidencia que
se quiere que el Parlamento Pinte menos y los gobiernos
nacionales, más. Han sido dos errores políticos evidentes del
PP.
-¿No cree que un gobierno todavía en llestado de gracia" como el
de Rodríguez Zapatero, debería haber arrastrado una mayor
distancia de voto con el PP que la que ha habido finalmente?
-Si hubiera habido una participación normal esa mayor distancia
se habría producido. El PP ha hecho un discurso muy radicalizado
para sacar a su electorado más tradicional y ello ha motivado
este resultado. Pero no creo que se puedan extrapolar
consecuencias por la participación, que ha estado donde ha
estado.
-¿No le preocupa, como socialista, el oxígeno que hayi podido
tomar Rajoy como líder del PP, un puesto en el que parecía no
tener claro su futuro?
-Me parece positivo pira que saquen una lectura equivocada.
Estoy convencido que las elecciones europeas les liarán sacar la
conclusión de que han recuperado votos con ese discurso radical
y ello les llevará a seguir con él con una gente, además,
quemada y tendrán un peor resultado posterior. El resultado para
el PP ha sido malo aunque es
evidente que la lectura de Rajoy será que se amplía su margen de
maniobra y que puede tener más tranquilidad de cara a su
congreso. Yo creo que no debería tenerla. Pienso que el PP
necesita una profunda reorganización más que de personas, de
planteamientos políticos.
-Para la reforma del Senado que plantei esu grupo en esta
legislatura resultará fundarnental la actitud del PP ya que ésta
no se puede hacer sin un amplio consenso. ¿La cree posible
viendo como esta haciendo oposición?
-Ateniéndonos a lo que he dicho anteriormente, desde luego,
tengo pocas esperanzas. Pero hablando más en serio creo que el
PP tiene que compartir necesariamente la reforma del Senado
porque la compartía en el año 96 y porque parece una variación
demasiado tremenda al pasarse a la oposición. Creo que es muy
reticente a la reforma de la Constitución pero estoy seguro de
que encuentra muy pocos argumentos para oponerse. Por tanto, nos
dejará que llevemos la iniciativa y que, según piensa, nos
desgastemos en ese proyecto pero estoy seguro que no se podrá
negar. Si nosotros planteamos una reforma razonable y
consensuada con las otras fuerzas el PP también entrará.
-Izquierda Unida parece haberse estrellado. ¿Esto es bueno para
el PSOE?
-Sobre todo no es bueno para Izquierda Unida. El PSOE no está
satisfecho tampoco con esta situación pero nosotros pedimos el
voto para el PSOE. Estas elecciones, de todas formas,
representan un panorama complejo para IU. Su papel no está muy
claro y esto es lo que creo que percibe el electora~ do. Los
grandes partidos, en cuanto al proyecto europeo, siempre han
sido los socialistas y la democracia cristiana y, el resto,
parece que quedan un poco al margen si bien es cierto que en los
últimos años han irrumpido con mucha fuerza los colectivos
conservacionistas y los "verdes", que tienen bastante definido
lo que quieren como proyeclo europeo. Los demás quedan un poco
desdibujados y eso es lo que me parece que le pasa un poco a IU.
Pero tampoco hay que sacar conclusiones para otras elecciones.
-Rodríguez Zapatero ha recibido ya en Moncloa incluso al
presidente de la Xunta, Manuel Fraga, una imagen poco habitual
en la anterior legislatura. ¿Tanto va a cambiar la relación
entre el gobierno de la nación y los autonómicos?
-Lo que creo que hay que destacar es el hecho de que hayamos
empezado en el Senado la legislatura con la comparecencia del
presidente del Gobierno. Esto me parece un hecho clave del nuevo
estilo y de que queremos dar al Senado un sentido territorial. A
continuación, queremos potenciar toda la reforma reglamentaria
de la Cámara y que la Comisión general de las Comunidades
Autónomas se implique más directamente en todos los trabajos.
Nuestro compromiso, también alcanza no sólo la reforma del
Senado sino la creación de esa conferencia de presidentes
autonómicos con el del Gobierno que puede ser muy importante...
-¿Cree, de verdad, que esa reunión puede servir para algo más
que una foto o la exhibición de un talante?
-Yo creo que sirve para mucho porque, precisamente, en este tipo
de reuniones es donde se pueden tratar los grandes temas
generales. Así no se hará política contra el gobierno de España
desde las autonomías pero también el gobierno de España tendrá
una visión más cercana de los problemas que tiene cada
comunidad. Podrán compartir temas de financiación, de
inmigración, posiciones de cara a Bruselas... El ciudadano,
además, visualizará que éste es un Estado compuesto, lo cual ya
es mucho, porque no todo el mundo lo tiene asumido, y también
ayudará a que haya mayor corresponsab¡hdad entre gobiernos. Esto
me parece muy importante.
-¿La reforma de los estatutos de autonomía puede llegar a ser el
gran talón de Aquiles" del gobierno de Zapatero?
-No. Eso es lo que piensa el PP. La posibilidad de reforma está
establecida en los propios estatutos sobre los que las
comunidades tienen plenas competencias. Plantear eso como un
problema para el gobierno central es absurdo porque los
estatutos se pueden reformar quiera o no este gobierno central.
Hay un procedimiento establecido en los estatutos y en la
Constitución. Nosotros hemos dejado clara nuestra posición: el
límite, como no puede ser de otra manera, es la Constitución. Y,
a partir de ahí cada comunidad puede hacer, dentro de sus
competencias, las cosas que quiera, como siempre ha podido. Otra
cosa es que el PP intentara hacernos creer que él podía dirigir
desde Madrid una comunidad autónoma. Lo habrá intentado pero las
consecuencias que esa visión de España irreal e ilegal ha tenido
para el PP han sido evidentes: en los sitios donde lo ha
intentado ha fracasado estrepitosamente. Las elecciones
generales han demostrado que el PP hizo el ridículo en Cataluña
y en el PaísVasco.
-¿Cree, entonces, que Rajoy va a cambiar de estrategia o va a
seguir enfundado en la bandera española como durante la anterior
legislatura hizo Aznar?
-Ellos han pensado que ese posicionamiento es rentable. Pero no
solo en términos de rentabilidad electoral, porque si fuera así
ya habrían cambiado. Creo que es una forma de pensar que les
sale del alma y no pueden evitar manifestar. Están equivocados
porque la pluralidad de España no es un invento. Pero creo que a
Rajoy le sale así porque es así. igual que le salía a Aznar.
-¿Y en el PSOE? ¿No volveremos a ver conflictos entre Zapatero y
los barones?
-Eso lo oiremos en boca del PP. Los barones socialistas son el
reflejo de lo que es la democracia. Nosotros hemos hecho una
España descentralizada cuya consecuencia es que el poder no está
concentrado en una mano. Eso, además, es la esencia de la
democracia. Zapatero es el secretario general de todos pero
todos tienen algo que aportar.
No se puede negar la evidencia de que los secretarios
territoriales del PSOE representan una opinión importante del
partido.
-La pluralidad, sin embargo, siempre es más difícil de
gestionar. Seguro que todavía intenta olvidar el estreno de la
legislatura con esa votación que, se suponía, iba a ganar el
PSOE y el resto de grupos al PP y perdió por ausencias y fallos
en el voto de algunos senadores. ¿No hay que saber "coser" mejor
para que, cuando se presenten las reformas de los estatutos no
haya tensiones?
-No pretendemos olvidar esa primera votación. lo que pretendemos
es que la gente sea consciente de la realidad: que nosotros
tenemos 30 escaños menos que el PP. Lo que es un éxito es ganar
alguna votación y es un desastre para el PP cada vez que
logramos ganarles. Esto es lo que ha venido ocurriendo hasta
ahora salvo en una votación. Ocurrió así porque era la primera
y, no es que hubiera ausencias ni falta de apoyo de los otros
grupos. Sencillamente no se votó correctamente, Lo que es un
éxito total es conseguir la unanimidad de todos los grupos
frente al PP. No tengo ningún temor a que se opine. Si
tuviéramos unanimidades estaríamos engañando a la gente.
Nosotros sabemos que hay diversidad, la reconocemos y la
procuramos integrar en una visión general. Pero si cada uno no
se manifiesta como es no está cumpliendo su labor.
-¿Y en el gobierno? ¿No se esta dando una imagen demasiado
peligrosa de descoordinación entre ministros?
-Llevamos gobernando unos sesenta días. A todos los gobiernos se
les deja un plazo para presentar sus proyectos. A éste no sólo
no se le ha dejado ese plazo sino que, desde el 15 de marzo se
le estaba criticando cuando todavía no se había producido ni la
investidura. Había tantos problemas pendientes que la gente
quería resolverlos para antes de ayer. Y eso no puede ser.
Nosotros tenemos compromisos muy concretos en el programa
electoral pero eso hay que, después, articularlo con la labor
legislativa y con la situación real que nos encontramos en cada
ministerio. No basta con decir que queremos hacer una reforma
fiscal. Hay que ver las posibilidades en función de los recursos
que nos encontremos. Y para eso no hasta ganar las elecciones.
Hay que mirar las cuentas. Y eso requiere tiempo. |