VIERNES, 02 DE ABRIL DE 2004    Edición digital n. 2168 FUNDADO  EN  1872                                                                                  

 

Joan Lerma: «El autoritarismo de los gobiernos del PP ha impedido respirar a la sociedad»
 Ampliar EL NUEVO PORTAVOZ. JOAN LERMA, EX PRESIDENTE DE LA GENERALITAT.


Joan Lerma (Valencia, 1951) fue elegido ayer portavoz del grupo socialista en el Senado, al que pertenece desde 1995, tras dejar la presidencia de la Generalitat. Aboga por el diálogo con otras fuerzas.



Juan Antonio Blay, Madrid corresponsal

-¿Qué tipo de legislatura prevé tras los resultados electorales del 14-M, sin mayorías parlamentarias ni en el Congreso de los Diputados ni en el Senado?

-Es verdad que hay una situación nueva, sin mayorías; además, en el Senado la mayoría relativa la tiene el PP. Con todo creo que son cuestiones accesorias porque lo que cuenta es el ambiente político general. La victoria del PSOE ha satisfecho a la mayoría de la sociedad y también ha sido bien acogida por el resto de los grupos parlamentarios, ya que los Gobiernos del PP, sobre todo con la mayoría absoluta, ha impedido respirar, en términos políticos y sociales, a todos por su autoritarismo. Por lo tanto, hay una cierta descompresión. Hay un nuevo clima político impulsado por Rodríguez Zapatero centrado en el diálogo y el consenso que ya se ha puesto en marcha y que va a facilitar mucho las cosas. No preveo problemas.

-¿Existe ese hábito parlamentario para el diálogo y el consenso?

-En el Senado sí que lo ha habido, pero se rompió en la legislatura que ha finalizado. En esta que comienza hoy ha sido el PP quien se ha autoexcluido de una negociación conjunta. Los socialistas queremos no solo hacer cosas distintas sino también de forma distinta, sobre todo contando con el Parlamento, que ha de ser el centro de la vida política.

-¿No cree que ese proceso es todo un reto para el PSOE?

-Sí, pero pienso que cuando las cuestiones políticas son más compartidas acaban siendo más sólidas. El esfuerzo es mayor pero el resultado es mucho más positivo, que es lo importante. La voluntad de los socialistas es comprometer en la tarea política al mayor número de opciones posibles por el bien del país.

-El acuerdo del PSOE con todos los grupos parlamentarios, excepto el PP, para las mesas de ambas cámaras ¿tendrá reflejo en la acción del Gobierno?

-La predisposición de los socialistas para negociar no se va a limitar a los órganos del Congreso y del Senado, se va a trasladar a la actividad política que realice el Gobierno que presidirá Rodríguez Zapatero. La responsabilidad de gobernar es nuestra, pero con la voluntad de contar siempre con mayorías sociales.

-¿Cómo afronta su papel de portavoz en una legislatura sin mayoría en el Senado?

-Es una situación novedosa, porque si la negociación política no funciona aquí en el Senado la tramitación legislativa sufriría un retraso. En ese sentido es un trabajo apasionante, especialmente en el sentido de trabajar para lograr resultados sólidos. Tengo la ilusión de que la actitud de marginación inicial del PP sea transitoria hasta las elecciones europeas o el congreso que han anunciado porque hay gente en ese partido que considera que esa posición no los lleva a ningún lado.

-¿Cómo debe ser la reforma del Senado, uno de los compromisos electorales de Rodríguez Zapatero para convertirlo en una verdadera cámara territorial?

-Vamos a realizar un esfuerzo en este punto. Tenemos nuestra propia propuesta, pero considero que deben implicarse todos los grupos, incluido el PP. Hay ya trabajos realizados, pero lo fundamental es cómo encontrar la fórmula que refleje los diversos hechos diferenciales para que todos se encuentren a gusto en el Senado y que no conlleve discriminación para nadie. Fue el PP quien lo paralizó todo cuando decidió que no se reformaba nada. -¿Están justificados los recelos porque va a suponer una reforma de la Constitución? -La ciudadanía española ha demostrado en las últimas semanas que la nuestra es una democracia muy sólida, integrada por unos ciudadanos muy bien preparados y formados. Creo que en el ámbito internacional ha tenido un reflejo muy claro porque hemos dado una imagen de seriedad y de que sabemos muy bien lo que nos llevamos entre manos. Por lo tanto, la reforma constitucional podemos abordarla con absoluta tranquilidad porque tenemos un país muy serio. Pienso que no hay ningún riesgo en ello.

-¿Esa reforma servirá para zanjar las polémicas territoriales o reivindicaciones nacionalistas?

-Pienso que sí. Seguramente en un principio nadie admitirá que la reforma del Senado pueda ser la solución a sus planteamientos pero una vez puesta en marcha muchas de las cuestiones que hoy constituyen factores de preocupación desaparecerán automáticamente. Muchas reivindicaciones bilaterales provocadas por la obstinación del Gobierno del PP de frenar cualquier reforma o revisión de la actual situación se diluirán. No puedo asegurar que será la solución porque muchos dirían que no, pero es un convencimiento personal. Con el resultado electoral creo que ya se han rebajado muchas tensiones políticas por las expectativas de diálogo que hemos aportado.

-¿Este puesto supone una reivindicación personal para usted?

-No. Simplemente conlleva una responsabilidad mayor porque lo que uno dice debe convertirlo en realidad; en ese aspecto puede parecer que se tiene un protagonismo personal grande pero en mi caso siempre han sido planteamientos políticos para buscar lo mejor para los ciudadanos: una sociedad moderna, más tolerante y con voluntad de progresar. Era lo mismo cuando estaba al frente de la Generalitat.