El que fuera presidente de la Generalitat y
secretario general del PSPV durante 18 años vuelve a
tomar las riendas del partido. El PSOE le ha confiado la
dirección del PSPV después de que Joan Ignasi Pla, líder
desde 2000, dimitiera la pasada semana tras airearse un
supuesto trato de favor. Asegura que su responsabilidad
tiene fecha de caducidad y que no piensa volver.
Pregunta. ¿Cómo vive su vuelta a la dirección
del PSPV?
Respuesta. Me encuentro cómodo, tanto en la
dirección como con los afiliados. Es una responsabilidad
por un periodo limitado y afortunadamente me encuentro
bien acompañado.
P. ¿Tiene la gestora pensados muchos cambios?
R. Creo que la dirección del grupo en las
Cortes es capaz y competente y personalmente tengo la
más absoluta confianza en Ángel Luna. No creo que sea
necesario, ni tan siquiera conveniente en la etapa que
entramos ahora, hacer como si esto fuera una comisión
ejecutiva con áreas concretas de trabajo. Nos apoyaremos
en los responsables parlamentarios sectoriales.
P. Llevan cuatro derrotas consecutivas. Desde
1995. ¿Por qué no consiguen recuperar la confianza del
electorado?
R. Nos han votado más de 800.000 electores,
pero es verdad que no hemos convencido suficientemente a
la gente. En la primera derrota el problema del paro fue
esencial. Cuando perdimos se produjeron convulsiones que
tardaron años en solucionarse y que condicionaron la
capacidad del PSPV para reaccionar ante la derrota.
Pero, a partir de ahí, hemos sido un proyecto bastante
sólido, que ha coincidido con una etapa de crecimiento
muy positiva de la que se ha beneficiado el Consell.
¿Por qué no hemos mejorado? No hemos sido capaces de
poner en evidencia que se podía crecer más y mejor.
Muchas veces la falta de organización interna ha
contribuido a que no seamos capaces de comunicar con
suficiente contundencia que el partido del progreso y la
modernidad es el PSPV, no el PP.
P. Se lo preguntaron a José Blanco, secretario
de Organización del PSOE, y se lo pregunto a usted.
¿Está su neutralidad comprometida por ser referente de
una familia política en el PSPV?
R. Puedo entender que haya gente que quiera
sectorializar el partido. Tiene sentido hablar de mi
posición política, pero no pensar que detrás de mi hay
ningún grupo organizado, porque para que hubiera un
grupo organizado me hubiera quedado de secretario
general. Y hace muchos años que dejé la gestión ya. No
quiero volver y, por tanto, no tiene ningún sentido que
se siga insistiendo en esto.
P. Madrid y Canarias han renovado sus
direcciones antes de las generales. ¿Por qué aquí se
decidió que no?
R. Canarias es un caso distinto, el candidato
ha obtenido un gran éxito y creo que toda la
organización ha optado por responsabilizarle a él de la
dirección orgánica. En Madrid se ha sustituido a la
dirección. Y aquí el Comité Nacional dijo que no porque
sustituir a unas personas por otras no es suficiente.
P. Pero le parece adecuado, tras una derrota
electoral como la del pasado 27-M presentarse a otros
comicios sin ningún cambio.
R. No cambiar nada, no. Perdimos y el
secretario general anunció que no volvía a presentarse.
Sí vamos a cambiar, pero lo vamos a hacer con un proceso
de discusión tranquilo. En estas elecciones no se vota a
la Generalitat, por tanto el candidato de aquí no es
fundamental, lo que se vota es si quien preside España
es Rajoy o el actual presidente. No creo que sea tan
trascendente a quién vamos a presentar a las próximas
autonómicas.
P. ¿Qué opina de desligar el cargo de
secretario general del PSPV del de candidato a la
presidencia de la Generalitat o de pasar del modelo de
partido comarcal al provincial?
R. Da igual lo que yo opine. Esto lo tienen
que discutir los afiliados, y yo soy uno más. Creo que
igualar la estructuradel PP no es cambiar nada. Todo lo
contrario, lo que hay que hacer son cosas distintas a
las que hacen ellos, acciones de progreso.
P. ¿Dónde se ve tras el congreso de 2008 del
PSPV?
R. Cuando termine el trabajo de la gestora
habré cumplido con mi misión orgánica. Tengo una misión
institucional que está en el Senado. No me voy a
presentar a nada.
P. Hubiera hecho usted una reforma de su casa
de unos 100.000 euros de una manera tan confiada como lo
hizo el señor Joan Ignasi Pla.
R. Cómo me hubiera conducido yo carece de
importancia. Lo importante es que, a mi parecer, se ha
sido muy duro con el comportamiento del señor Pla. Ha
respondido muy dignamente presentando su dimisión para
no entorpecer el partdo.