Madrid. (EFE).-El portavoz socialista en el Senado, Joan Lerma, será el presidente de la comisión gestora que dirigirá el Partido Socialista de la Comunidad Valenciana (PSPV-PSOE) después de que su secretario general, Joan Ignasi Pla, anunciara esta tarde su dimisión, según informaron fuentes de la dirección del PSOE.
La Comisión Permanente del PSOE se ha
reunido a las 20:00 horas para nombrar la comisión gestora que
se hará cargo del partido hasta que se celebre el Congreso
Ordinario -previsto para después de las elecciones generales,
previsiblemente en el verano- para renovar su dirección.
La secretaria de Estado de Cooperación, Leire Pajín, será la
vicepresidenta de la gestora, mientras que el portavoz del Grupo
Socialista en la Diputación de Valencia y portavoz del
Ayuntamiento de Gandía, Alfred Boix Pastor será el secretario de
Organización.
Además, la gestora estará compuesta por diez vocales: Inmaculada
Rodríguez Piñero, Carmen Alborch Bateller, Ángel Luna González,
Rafael Rubio Martínez, Amparo Marco Andreu, Carmen Martínez
Ramírez, Alejandro Soler Mur, Juana Serna Masiá, Juan María
Calles Moreno y Carmen Ninet Peña.
Joan Lerma fue presidente de la Generalitat valenciana durante
tres legislaturas (entre 1983 y 1995) y ministro de
Administraciones Públicas desde junio de 1995 hasta que el
Partido Popular llegó al Gobierno, en 1996.
Por otro lado, el Secretario de Organización del PSOE, José
Blanco, se trasladará mañana a Valencia para asistir a la
formación de la gestora y mantener una primera reunión de
trabajo con ella.
La publicación en los últimos dos días de varias informaciones
en las que se acusaba a Pla de haber recibido trato de favor de
una constructora en la reforma de su casa han motivado la
dimisión del líder de los socialistas valencianos.
La Comisión Permanente del PSOE ha asegurado que "comprende y
acepta" la dimisión de Pla, una decisión "responsable, motivada
por la difusión de una cuestión personal que pretende ser
utilizada políticamente por el PP para perjudicar al Partido
Socialista".
"Esta situación no tiene nada que ver, ni éticamente, ni
jurídicamente, con los reiterados y escandalosos casos de
corrupción política protagonizados en la Comunidad Valenciana
por dirigentes y cargos públicos del Partido Popular, amparados
y protegidos por su partido incluso en los casos en que ha
habido imputaciones y sentencias judiciales condenatorias", ha
subrayado el PSOE.