El señor LERMA BLASCO: Muchas gracias, señor Presidente.
Voy a intervenir con brevedad, para explicar globalmente cuál va a ser
nuestra posición porque, después de debatidos los vetos, prácticamente
ha terminado el debate.
En primer lugar, quisiera poner de manifiesto que vamos a ser rigurosos
con la oferta que le hemos hecho al Ministro, vamos a mantener nuestra
posición y, por tanto, no pasaremos a votación las enmiendas contenidas
en el voto particular número 7, que son las números 14 a 31. Sin
embargo, sí mantendremos para la votación los números 6 y 8 porque
pretenden la vuelta al consenso inicial, es decir, al acuerdo alcanzado en
julio en el Consejo de Política Fiscal y Financiera de las Comunidades
Autónomas.
Lamento que el Ministro no continúe en la Cámara porque quiero
explicitar que, en este tema, parece que el Ministro ha venido
fundamentalmente a leernos de nuevo el texto del acuerdo y sus bondades,
lo que no se corresponde necesariamente con su papel. Me gustaría
recordar que lo que procedía aquí en este momento era haber dado una
nueva explicación política de la nueva situación creada en
torno al acuerdo de financiación autonómica y no una lectura de un
acuerdo que ha sido rebasado ya por las circunstancias. Y repito lo de
lectura porque me gusta recordar que el Reglamento del Senado prohíbe
hacer uso de ese elemento de la lectura. Pero aparte de manifestar que
hemos carecido de la explicación real de lo que significa la nueva
situación en materia de financiación autonómica, me gustaría añadir
algunas cosas.
En primer lugar, es bastante evidente --yo creo que una vez más se ha
puesto de manifiesto aquí-- que tenemos una voluntad clara de respetar el
acuerdo de financiación autonómica firmado por las Comunidades Autónomas,
por el Gobierno y --aunque el Ministro se olvide de decirlo-- por el
Partido Socialista, y pensamos que ese acuerdo suponía un avance respecto
al modelo anterior que, a pesar de lo que ha reiterado el Ministro
(Rumores en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.), no es
cierto... Señor Presidente, aunque no me escuche nadie, sí me gustaría
poder escucharme a mí mismo (La señora Martínez García pronuncia
palabras que no se perciben.), y creo que es razonable decirle que me
gustaría que pidiera silencio, siempre como petición, naturalmente.
El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Sí, señoría. Tiene usted razón.
Señorías, en atención a la petición del Senador Lerma, les ruego que
guarden silencio y escuchen a su compañero, que está en el uso de la
palabra. Por favor, silencio, señorías.
El señor LERMA BLASCO: Muchas gracias, señor Presidente.
Se ha insistido en la bondad del sistema anterior. Es evidente que el
sistema anterior no sólo no ha sido bueno sino que el propio Gobierno y
las Comunidades Autónomas donde gobierna el Partido Popular han tenido
que pedir su revisión inmediata. Si el Gobierno no hubiera facilitado una
garantía, seguramente algunas Comunidades Autónomas habrían tenido
menores ingresos que los que tenían con el sistema anterior. Por tanto,
no se puede decir que el sistema anterior funcionó bien y que ahora hay
que mejorarlo. Pero, a pesar de todo, el acuerdo significaba una mejora
sustancial en la actual situación y por eso lo firmamos, pero lo hicimos
teniendo presente que ése no era el modelo que nosotros propugnábamos.
Cuando se llega a un acuerdo uno se tiene que dejar cosas por en medio y,
como es evidente, nosotros las habíamos dejado, pero como conocemos al
actual Ministro de Hacienda sabíamos que nos iba a acusar --siempre lo
hace, y hemos vuelto a tener pruebas de ello una vez más-- de no tener un
modelo alternativo, se lo propusimos en las enmiendas. Dicho modelo está
expuesto con toda claridad en las enmiendas, lo cual no quiere decir que
no fuéramos a aceptar el acuerdo. Lo aceptábamos y lo seguimos aceptando
si el Gobierno vuelve a la situación de lo que realmente suponía el
acuerdo, y lo defenderemos, porque suponemos que constituye una mejora con
respecto, al menos, al modelo anterior, aunque se quede muy corto en la
descentralización.
La otra cuestión que me gustaría exponer, no desde el punto de vista de
que quede constancia de la posición que defiende el Partido Socialista
sino desde el punto de vista del interés de las Comunidades Autónomas
que gobierna el Partido Socialista, que gobierna el PP y que gobiernan
otros partidos en España --porque ése es el interés que nosotros
queremos destacar: el funcionamiento real de las Comunidades Autónomas y
la posibilidad de financiar los servicios que se les transfieren--, desde
el punto de vista de ese interés, que quede claro que hay muchas
Comunidades Autónomas donde gobierna el PP que hoy están claramente
preocupadas por la negociación que se está llevando a cabo en materia
sanitaria, y que saben perfectamente que si se cierra la actual situación
como está en este momento van a incurrir en déficit, déficit que, por
otra parte, les impide la ley que aprobamos la semana anterior, que les
resta no sólo posibilidades de incurrir en déficit sino también autonomía
financiera, y en eso quiero entrar.
Lo que estamos discutiendo aquí no es únicamente una discrepancia sobre
un modelo de financiación u otro con un partido u otro; lo que estarnos
viendo es una auténtica política de restricción de competencias a las
Comunidades Autónomas que ya las tienen transferidas. Este proceso
empieza con el actual funcionamiento del Senado, sigue con el fracaso de
la reforma que hemos discutido aquí hasta la saciedad, continúa con la
ley que prohíbe el déficit presupuestario mucho más allá de lo que
prohíbe la Unión Europea y, naturalmente, se acaba contemplando
finalmente en estas dos leyes que ahora vamos a votar.
Por tanto, no es un hecho aislado ni un modelo diferenciado o una riña
política entre dos partidos, sino una auténtica forma de concebir el
proyecto de España por parte del Partido Popular, y ese proyecto de España
estaba presente hace ya muchos años. No les quiero acusar de antidemócratas,
que no lo son; tan demócrata puede ser un modelo centralista de Estado
como uno autonómico, pero la verdad es que el modelo centralista de
Estado no responde al modelo constitucional que entre todos hemos hecho
posible, y eso significa problemas a medio y largo plazo. Se pueden
imponer los criterios por la mayoría con toda legitimidad, pero se pueden
generar problemas de futuro con toda claridad, como está ocurriendo
ahora.
No es baladí que llamemos de nuevo al consenso. Ni el problema del
concierto vasco, ni el problema de financiación de Comunidades Autónomas,
ni ninguno de los problemas que ahora se están generando se van a acabar
con estas soluciones que plantea el PP. Por lo tanto, no demos lecciones a
nadie, pero tengamos presente que el modelo constitucional de España no
es inventado y no es por casualidad. Nadie ha estimulado la constitución
de las Comunidades Autónomas más que la propia gente que lo ha querido
así, que nuestro modelo de financiación y de Estado responde al
reconocimiento de un hecho real y no a ninguna imposición, como parece
pensar el actual Gobierno del Partido Popular.
Eso quiero decir, señor Presidente.
Nada más. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.)
El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Gracias, Senador Lerma.
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