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Proyecto de Ley por la que se regulan las medidas fiscales y administrativas del nuevo sistema de financiación de las Comunidades Autónomas de régimen común y ciudades con Estatuto de Autonomía. (621/000043)
Fase: Dictamen.
DS número 0220 de Comisión General de las Comunidades Autónomas del 10/12/2001, pag: 9,14,15
Fase: Aprobación.
DS número 0072 de Pleno del 17/12/2001, pag: 4228,4232

 

El señor LERMA BLASCO: Muchas gracias, señor Presidente.
Voy a intervenir con brevedad, para explicar globalmente cuál va a ser nuestra posición porque, después de debatidos los vetos, prácticamente ha terminado el debate.
En primer lugar, quisiera poner de manifiesto que vamos a ser rigurosos con la oferta que le hemos hecho al Ministro, vamos a mantener nuestra posición y, por tanto, no pasaremos a votación las enmiendas contenidas en el voto particular número 7, que son las números 14 a 31. Sin embargo, sí mantendremos para la votación los números 6 y 8 porque pretenden la vuelta al consenso inicial, es decir, al acuerdo alcanzado en julio en el Consejo de Política Fiscal y Financiera de las Comunidades Autónomas.
Lamento que el Ministro no continúe en la Cámara porque quiero explicitar que, en este tema, parece que el Ministro ha venido fundamentalmente a leernos de nuevo el texto del acuerdo y sus bondades, lo que no se corresponde necesariamente con su papel. Me gustaría recordar que lo que procedía aquí en este momento era haber dado una nueva explicación política de la nueva situación creada en

torno al acuerdo de financiación autonómica y no una lectura de un acuerdo que ha sido rebasado ya por las circunstancias. Y repito lo de lectura porque me gusta recordar que el Reglamento del Senado prohíbe hacer uso de ese elemento de la lectura. Pero aparte de manifestar que hemos carecido de la explicación real de lo que significa la nueva situación en materia de financiación autonómica, me gustaría añadir algunas cosas.
En primer lugar, es bastante evidente --yo creo que una vez más se ha puesto de manifiesto aquí-- que tenemos una voluntad clara de respetar el acuerdo de financiación autonómica firmado por las Comunidades Autónomas, por el Gobierno y --aunque el Ministro se olvide de decirlo-- por el Partido Socialista, y pensamos que ese acuerdo suponía un avance respecto al modelo anterior que, a pesar de lo que ha reiterado el Ministro (Rumores en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.), no es cierto... Señor Presidente, aunque no me escuche nadie, sí me gustaría poder escucharme a mí mismo (La señora Martínez García pronuncia palabras que no se perciben.), y creo que es razonable decirle que me gustaría que pidiera silencio, siempre como petición, naturalmente.

El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Sí, señoría. Tiene usted razón.
Señorías, en atención a la petición del Senador Lerma, les ruego que guarden silencio y escuchen a su compañero, que está en el uso de la palabra. Por favor, silencio, señorías.

El señor LERMA BLASCO: Muchas gracias, señor Presidente.
Se ha insistido en la bondad del sistema anterior. Es evidente que el sistema anterior no sólo no ha sido bueno sino que el propio Gobierno y las Comunidades Autónomas donde gobierna el Partido Popular han tenido que pedir su revisión inmediata. Si el Gobierno no hubiera facilitado una garantía, seguramente algunas Comunidades Autónomas habrían tenido menores ingresos que los que tenían con el sistema anterior. Por tanto, no se puede decir que el sistema anterior funcionó bien y que ahora hay que mejorarlo. Pero, a pesar de todo, el acuerdo significaba una mejora sustancial en la actual situación y por eso lo firmamos, pero lo hicimos teniendo presente que ése no era el modelo que nosotros propugnábamos.
Cuando se llega a un acuerdo uno se tiene que dejar cosas por en medio y, como es evidente, nosotros las habíamos dejado, pero como conocemos al actual Ministro de Hacienda sabíamos que nos iba a acusar --siempre lo hace, y hemos vuelto a tener pruebas de ello una vez más-- de no tener un modelo alternativo, se lo propusimos en las enmiendas. Dicho modelo está expuesto con toda claridad en las enmiendas, lo cual no quiere decir que no fuéramos a aceptar el acuerdo. Lo aceptábamos y lo seguimos aceptando si el Gobierno vuelve a la situación de lo que realmente suponía el acuerdo, y lo defenderemos, porque suponemos que constituye una mejora con respecto, al menos, al modelo anterior, aunque se quede muy corto en la descentralización.
La otra cuestión que me gustaría exponer, no desde el punto de vista de que quede constancia de la posición que defiende el Partido Socialista sino desde el punto de vista del interés de las Comunidades Autónomas que gobierna el Partido Socialista, que gobierna el PP y que gobiernan otros partidos en España --porque ése es el interés que nosotros queremos destacar: el funcionamiento real de las Comunidades Autónomas y la posibilidad de financiar los servicios que se les transfieren--, desde el punto de vista de ese interés, que quede claro que hay muchas Comunidades Autónomas donde gobierna el PP que hoy están claramente preocupadas por la negociación que se está llevando a cabo en materia sanitaria, y que saben perfectamente que si se cierra la actual situación como está en este momento van a incurrir en déficit, déficit que, por otra parte, les impide la ley que aprobamos la semana anterior, que les resta no sólo posibilidades de incurrir en déficit sino también autonomía financiera, y en eso quiero entrar.
Lo que estamos discutiendo aquí no es únicamente una discrepancia sobre un modelo de financiación u otro con un partido u otro; lo que estarnos viendo es una auténtica política de restricción de competencias a las Comunidades Autónomas que ya las tienen transferidas. Este proceso empieza con el actual funcionamiento del Senado, sigue con el fracaso de la reforma que hemos discutido aquí hasta la saciedad, continúa con la ley que prohíbe el déficit presupuestario mucho más allá de lo que prohíbe la Unión Europea y, naturalmente, se acaba contemplando finalmente en estas dos leyes que ahora vamos a votar.
Por tanto, no es un hecho aislado ni un modelo diferenciado o una riña política entre dos partidos, sino una auténtica forma de concebir el proyecto de España por parte del Partido Popular, y ese proyecto de España estaba presente hace ya muchos años. No les quiero acusar de antidemócratas, que no lo son; tan demócrata puede ser un modelo centralista de Estado como uno autonómico, pero la verdad es que el modelo centralista de Estado no responde al modelo constitucional que entre todos hemos hecho posible, y eso significa problemas a medio y largo plazo. Se pueden imponer los criterios por la mayoría con toda legitimidad, pero se pueden generar problemas de futuro con toda claridad, como está ocurriendo ahora.
No es baladí que llamemos de nuevo al consenso. Ni el problema del concierto vasco, ni el problema de financiación de Comunidades Autónomas, ni ninguno de los problemas que ahora se están generando se van a acabar con estas soluciones que plantea el PP. Por lo tanto, no demos lecciones a nadie, pero tengamos presente que el modelo constitucional de España no es inventado y no es por casualidad. Nadie ha estimulado la constitución de las Comunidades Autónomas más que la propia gente que lo ha querido así, que nuestro modelo de financiación y de Estado responde al reconocimiento de un hecho real y no a ninguna imposición, como parece pensar el actual Gobierno del Partido Popular.
Eso quiero decir, señor Presidente.
Nada más. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.)
El señor VICEPRESIDENTE (Prada Presa): Gracias, Senador Lerma.