| CORTES GENERALES DIARIO DE SESIONES DEL SENADO Año 2002 VII Legislatura Comisiones. Núm. 395 COMISION DE HACIENDA PRESIDENCIA DEL EXCMO. SR. D. SIXTE CAMBRA I SANCHEZ celebrada el miércoles, 4 de diciembre de 2002 |
- Fase: Dictamen.
DS número 0395 de Comisión de Hacienda del 04/12/2002, pag: 10,11,14ORDEN DEL DIA:
Dictaminar el proyecto de ley de reforma de la Ley 39/1988, de 28 de diciembre, Reguladora de las Haciendas Locales. (Número de expediente 621/000096).
Designar Ponencia, o en su caso dictaminar el proyecto de ley del Catastro Inmobiliario. (Número de expediente 621/000098).
Para la defensa de las enmiendas números 44 a 51, presentadas por el Grupo
Parlamentario Socialista, tiene la palabra el senador Lerma.
El señor LERMA BLASCO: Gracias, señor presidente.
Podría comenzar la defensa de nuestras enmiendas insistiendo en la redacción
del artículo 14 de este proyecto de ley, sobre la actualización de valores
catastrales, o en las facultades que se le conceden al Gobierno para la
refundición de la ley. Asimismo, podríamos hablar del escaso papel que en este
proyecto se concede a las comunidades autónomas, y buena muestra de ello son prácticamente
todas las enmiendas que han presentado los grupos territoriales en la Cámara.
Por último, podría llegar a criticar la declaración de urgencia de esta ley,
cuando su contenido tiene que entrar en vigor en 2006, e incluso, digamos más,
el catastro inmobiliario queda pendiente de una ley que determine el momento de
su aplicación, de ahí que la urgencia sea absolutamente ininteligible.
Pero no voy a criticar esas cuestiones, las cuales, por cierto, forman parte del
contenido de nuestras enmiendas, sino que mi intervención se va a centrar en mi
visión sobre este proyecto de ley. Ya he dicho en otras comisiones, e insisto
ahora, que estamos en una situación de tremenda productividad legislativa en el
caso del Ministerio de Hacienda.
Ciertamente, la ley de presupuestos viene obligada por el año, y la ley de
medidas, por una sentencia, pero en cualquier caso considero excesiva esa
producción legislativa.
Al margen de eso, en estos momentos hemos tramitado precipitadamente, con
urgencia, la ley de haciendas locales, lo que considero grave para un sistema de
financiación, puesto que éste debe dar estabilidad al funcionamiento de los
municipios. No he intervenido durante el debate de la ley anterior, pero me
parece que está muy directamente relacionada con la ley que ahora estamos
debatiendo. (El señor vicepresidente, Alegre Escuder, ocupa la Presidencia.) En
concreto, el Impuesto sobre Actividades Económicas está muy directamente
relacionado con el catastro, ya que precisamente por el hecho de que se va a
suprimir dicho impuesto se debe modificar el tema catastral.
No es el catastro, como se suele decir habitualmente, una cuestión técnica ni
una mera reforma de un registro para modernizar su actividad.
Tampoco es, a pesar de que no me he negado a la tramitación directa de este
proyecto de ley sin designar Ponencia, una ley técnica. Esta es una ley muy política
y, en mi opinión, de muy graves consecuencias económicas. Y lo explicaré,
anunciando de entrada que no estoy haciendo una defensa partidista de esta
cuestión, como procuro no hacer en ninguna intervención, sino que voy a dar mi
visión sobre lo que interesa a la economía española.
Acabo de decir que esta ley está muy directamente relacionada con el Impuesto
sobre Actividades Económicas, que, por cierto, no se ha suprimido
completamente, sino solamente para los contribuyentes que declaren menos de un
millón de euros. ¿A cuántos de ellos afecta? En ocasiones el Gobierno ha
dicho que al 93 por ciento, pero no lo sabemos realmente; y precisamente de eso
adolece la supresión: de no saber demasiado de sus efectos. Al igual que dice
el viejo principio, tampoco el dinero se crea ni se destruye, sino que se
transforma, por lo que es evidente que no estamos en una situación de supresión
del IAE a cambio de nada.
¿Cuál es la respuesta? No una compensación a los municipios, cuestión que,
como es lógico, les preocupa, y aquí ya hemos tenido una visión municipalista
de ese hecho: los municipios están preocupados por sus ingresos y quieren que
el Gobierno les compense por la merma del IAE.
Pero la compensación no es neutral, y el Gobierno ha ideado una fórmula,
aunque no sabemos realmente lo que se va a ingresar, porque en esta ley queda
todo pendiente. En cualquier caso, como digo, el catastro no es sólo un
registro y tampoco es neutral, porque posteriormente tiene que incidir
directamente en la aplicación de los impuestos que tienen su base en él.
¿Cómo se ha solucionado el asunto? Yo diría que de la peor manera posible Ñy
pido perdón, porque no quiero molestar al partido del Gobierno--, porque se ha
hecho a través de la creación de unos bienes inmuebles especiales. ¿Cuáles
son éstos? Los que tienen como consecuencia la producción de energía eléctrica
y gas, los del refino de petróleo, o las centrales nucleares. Y no todos los
municipios pueden alardear de contar con éstos, aunque sí de otros, por
ejemplo, las presas, los saltos de agua y los embalses, incluidos su lecho o
vaso. Todos estos son bienes de características especiales que se crean
expresamente a través de esa definición catastral. (El señor Sánchez Sánchez-Seco:
Ya estaban.) Efectivamente, estaban contemplados, pero no cotizaban como ahora
pueden cotizar. También entran en esta categoría de bienes las autopistas, las
carreteras de peaje y los aeropuertos y puertos comerciales. Como digo, no
sabemos qué tratamiento van a tener todos esos bienes. Precisamente se ha dicho
que algunos de ellos ya estaban creados, pero no tenían estas características,
y contaban con una exención que me parece recordar es del 95 por ciento, exención
que a partir de ahora no sabemos cuál será, aunque, obviamente, no puede ser
la misma si hemos destruido una clara fuente de ingresos.
Con esto quiero decir que vamos a suprimir el IAE para mucha gente:
profesionales --estupendo--, comerciantes --también estupendo--, y para todas
aquellas personas que facturan menos de un millón de euros. Todos nos apuntamos
a eso. Ahora bien, ¿qué consecuencias va a tener esa medida? Unas
consecuencias económicas muy claras: vamos a gravar, para compensar,
fundamentalmente lo que he dicho: la producción de energía y el transporte,
algo que rápidamente se trasladará al consumidor. Es decir, vamos a desgravar
actividades que normalmente no son productivas para gravar aquellas que sí lo
son, y además lo haremos horizontalmente, porque esa medida afectará a los
comerciantes o profesionales que se han librado del IAE y también a todas las
actividades productivas, con lo que facilitaremos que la gente, en lugar de
aumentar su dimensión económica, la reduzca para no estar incluida en el grupo
de los que sí tienen que pagar el IAE. Es decir, estaremos haciendo lo
contrario de lo que deberíamos: ayudar a las empresas a crecer, y simultáneamente,
gravar a las
empresas productivas. ¿Qué resultado obtendremos con ello? Pues obtendremos el
resultado que ya he avisado que tendríamos en todas las intervenciones que
estamos haciendo a propósito de las leyes fiscales:
más inflación y menos competitividad, e iremos perdiendo peso paulatinamente
respecto de la modernización del país.
¿Pero es que nadie piensa globalmente en las consecuencias macroeconómicas de
las actuaciones de Hacienda? Porque me parece bien que un alcalde defienda su
financiación, pero el Gobierno tiene otra obligación, que es defender el interés
general, y con este tipo de actuaciones no sólo no se defiende el interés
general, sino que se lucha por incrementar la inflación. El ministro de Economía
ya ha reconocido algo que negó anteriormente, y es que al menos medio punto de
la inflación actual es consecuencia de la subida de impuestos indirectos del año
anterior, aunque en mi opinión no es sólo medio punto, sino bastante más.
Cuando esta ley entre en vigor en el año 2006, la inflación subirá mucho,
porque la pérdida de ingresos que se experimenta ayudando a actividades no
productivas y gravando las productivas se ha de notar necesariamente.
Y sobre este tema es sobre el que quería llamar la atención de sus señorías.
Las enmiendas se han presentado y ya he dicho sobre qué versan
fundamentalmente, en mi opinión las mismas podrían ser tomadas en consideración,
pero el hecho más grave de la cuestión --no ya desde el punto de vista
municipalista, que tiene que garantizar sus ingresos-- es que se trata de una
ley que, de acuerdo con la aplicación de la nueva legislación hacendística,
va a generar más inflación, y la inflación es el impuesto más regresivo de
todos porque afecta a quienes no se pueden defender, que son los que no están
organizados, los que están dispersos y tienen menos posibilidades de protestar.
Nada más, y muchas gracias, señor presidente.
El señor VICEPRESIDENTE (Alegre Escuder): Gracias, senador Lerma.
Abrimos un turno de portavoces. ¿Algún grupo desea intervenir? (Pausa.) Por
el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el senador Lerma.
El señor LERMA BLASCO: Yo he procurado no dar consejos sino hacer reflexiones,
que se han despreciado absolutamente, y como resultado tendremos ocasión de
pagar el catastrazo.
Recuerde el señor interviniente que aquello era intentar aproximar los
catastros al 75 por ciento del valor de mercado, y que ya veremos lo que da de sí
esto, porque no está contenido. En cualquier caso, están salvados, eso es
verdad; esto lo va a tener que pagar otro porque, como digo, la determinación
del valor catastral de los rústicos se aplaza a una ley que dirá cuál es el
valor y cuándo entra en vigor, y la otra, por la que ahora están exentos en el
95 por ciento, se aplaza hasta el año 2006, con lo cual sigo sin entender la
urgencia de la ley y la necesidad de su tramitación.
En cualquier caso, no dude el Partido Popular que esta es una ley que pagaremos
todos, porque hay nuevas cuestiones pendientes y las comunidades autónomas han
quedado fuera de una cuestión que ahora les afecta bastante directamente.
Por otra parte, teniendo la misma concepción que tiene el Partido Popular
respecto a que es una cuestión del Gobierno central --del Estado suelen
decir--, se puede dar una mayor participación a las comunidades autónomas sin
conculcar la Constitución, y no pasaría nada si hiciéramos un esfuerzo por
alcanzar una fórmula que no fuera simplemente la de crear comisiones para
estudiar, sino que también pudieran realmente participar.
Nada más y gracias.
El señor PRESIDENTE: Gracias, senador Lerma.
CORTES GENERALES
DIARIO DE SESIONES DEL
SENADO
Año 2002 VII Legislatura
Núm. 120
PRESIDENCIA DEL EXCMO. SR. D. JUAN JOSE LUCAS GIMENEZ
Sesión del Pleno
celebrada el miércoles,
18 de diciembre de 2002
ORDEN DEL DIA:
--De la Comisión de Hacienda en relación con el Proyecto de Ley del
Catastro Inmobiliario. SE TRAMITA POR EL PROCEDIMIENTO DE URGENCIA.
(Publicado en el «Boletín Oficial de las Cortes Generales», Senado, Serie
II, número 98, de 9 de diciembre de 2002). (Número de expediente S.
621/000098). (Número de expediente C. D. 121/000114
Por parte del Grupo Parlamentario Socialista tiene la palabra el senador señor
Lerma.
El señor LERMA BLASCO: Intervengo para hacer una precisión técnica al
portavoz del Grupo Parlamentario Popular.
Decir que un Gobierno está a la deriva evidentemente no es una cuestión de
retranca, sino un término marinero que quiere decir, más o menos, que está a
merced de unos y otros y sin rumbo. Para ser catastrofista hubiera debido decir
seguramente al garete, y tampoco hubiera sido apropiado en esta ocasión porque
en este sentido la situación es
bastante excepcional, y el Gobierno ha valorado poco lo que estamos discutiendo
hoy.
Efectivamente, no le voy a discutir si el Impuesto sobre Bienes Inmuebles viene
de un impuesto u otro, ni tampoco le voy a discutir el IAE, aunque es evidente
porque figura en el preámbulo de la anterior ley a los impuestos que sustituía
y todo el mundo sabía la actividad que realmente estaba gravada. En ese tema no
voy a entrar.
Sí le voy a decir, en primer lugar, que el Partido Popular --y el Gobierno que
tan bien lo hace-- debe pensar que es muy raro que cuando bajan los impuestos
suba la inflación, salvo que estén haciendo mal algo.
Y no es la primera ley en cuyo debate digo esto, y no por improvisar, sino por
mi preocupación, porque ése, más el bajo incremento de la productividad, es
el principal problema que tenemos, y no el problema fiscal, y la fiscalidad
viene contribuyendo claramente en los últimos tiempos a estropear la inflación,
al Gobierno y a esta sociedad. Por eso manifiesto siempre en las leyes fiscales
mi preocupación al respecto y estaría bien que alguna vez el ministro de
Economía y Vicepresidente se diera por enterado, porque ese es el principal
problema que tiene entre las manos desde el punto de vista económico --políticamente
tiene más--.
Al final resumiré haciéndole unas pequeñas preguntas.
En primer lugar, el IAE no ha desaparecido, como usted sabe perfectamente. Ha
desaparecido para quienes pagan menos o para los que tienen una facturación de
menos de un millón de euros, mientras que con el resto, sea el 8 o el 10 por
ciento, ¿qué va a pasar concretamente?, ¿les va a bajar el IAE o les va a
subir? Esta es una pregunta que hacemos al representante del Grupo Parlamentario
Popular, ¿les va a subir el IAE al resto? Segunda pregunta. Después de esta
revisión catastral, que es puramente técnica, como usted dice, ¿va a subir el
impuesto sobre bienes inmuebles para los ciudadanos o no? Esa es la cuestión.
Ya sé que me dirá usted que depende de los tipos que aplique cada
ayuntamiento, pero si aplican los tipos que tiene actualmente y no los rebaja
porque no tiene financiación suficiente, ¿le va a bajar o le va a subir al
contribuyente el Impuesto sobre Bienes Inmuebles? Es clarísimo.
Otra cuestión, clarísima también. Los bienes inmuebles de categoría
especial, ¿van a pagar igual o van a pagar menos después de la aprobación de
este catastro? Ya sabe de qué le estoy hablando, de los puertos, de los
aeropuertos, de las carreteras de peaje, de los tuneles, de las refinerías, de
las centrales eléctricas, de la producción de energía y del transporte,
fundamentalmente. ¿Van a pagar lo mismo que están pagando ahora o van a pagar
más en el futuro? En este último caso, se generará más inflación y aquellos
que tengan que pagar la sobrecarga que les pueda suponer esta nueva clasificación
tendrán mayores dificultades para competir. Fíjese hasta qué punto es
sencilla la pregunta que le formulo al Partido Popular y al Gobierno. Después,
veremos si eso es así o si va a ser una medida contraproducente y los
ciudadanos van a ver encarecido su recibo del Impuesto sobre Bienes Inmuebles o
no. El 92 por ciento estarán muy contentos por el porcentaje que les hayan
reducido pero, ¿el 8 por ciento restante va a pagar más? ¿Estarán contentos
también? ¿Cómo se va a financiar que éstos no paguen? ¿Vamos a pagar todos
más por las viviendas? ¿Van a pagar más todos estos bienes inmuebles de
categoría especial que se crean ahora? ¿Va a suponer eso un encarecimiento
real de la producción porque va a suponer más transporte y más coste de energía,
lo que implica una menor competitividad? Ahora tiene ocasión de contestarnos.
Finalmente, quiero decir que no hemos visto por ninguna parte el carácter de
urgencia. No hemos visto flexibilidad en relación con el hecho de que el
Gobierno se asigne competencias reservadas a la ley; tampoco hemos percibido esa
flexibilidad en cuanto a la participación de las comunidades autónomas; y, por
ello, tengo que decirle que mi grupo parlamentario votará a favor de las
mejoras técnicas, pero puesto que no se nos ha requerido al menos para hablar,
no nos vamos a responsabilizar de la situación explosiva que se pueda generar.
Le advierto a usted
--aunque ya lo sepa perfectamente porque lo ha calificado de «catastrazo» o de
«decretazo», que son acepciones populares sobre aquellas cuestiones que hacen
mal los Gobiernos-- que si no se cuenta con nosotros, no nos vamos a
responsabilizar.
Gracias. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) El señor
PRESIDENTE: Gracias, señoría.