CORTES GENERALES
DIARIO DE SESIONES DEL
SENADO

Año 2003 VII Legislatura
Núm. 167
PRESIDENCIA DEL EXCMO. SR. D. JUAN JOSE LUCAS GIMENEZ
Sesión del Pleno
celebrada el lunes,
15 de diciembre de 2003
Orden del dia:
Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2004.(621/000172).Fase: Aprobacion
 

 

El señor LERMA BLASCO: Muchas gracias, señor presidente.
Nuestra enmienda persigue algo elemental que presentamos en todos los presupuestos generales del Estado: actualizar las tarifas del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas a la inflación, porque si no se actualizan lo que ocurre es que sube la presión fiscal, con una segunda consecuencia, que además normalmente el Partido Popular puede presumir de haber rebajado el IRPF a la gente cuando lo cierto es que era un derecho normal si hubiera deflactado las tarifas habitualmente y, en vez de ser un favor que presta el Gobierno a los ciudadanos, es un derecho. Eso es lo que proponemos con esta enmienda, que cada vez que suba la inflación, se deflacten las tarifas del Impuesto sobre la Renta o se suban los mínimos exentos en cada caso. Esa es una situación que entiendo que debería ser automática por parte del Gobierno, pero en cualquier caso el Gobierno nos reprime de actualizar las tarifas, y dos o tres años después dice que nos rebaja en el Impuesto sobre la Renta lo que no deberíamos haber pagado.
Nada más, sencillo y fácil de entender.
Muchas gracias, señor presidente.

 

Año 2003 VII Legislatura
Núm. 168
PRESIDENCIA DEL EXCMO. SR. D. JUAN JOSE LUCAS GIMENEZ
Sesión del Pleno
celebrada el martes,
16 de diciembre de 2003

DS número 0168 de Pleno del 16/12/2003, pag: 10649,10652

Para la defensa del veto y enmienda presentados por el Grupo Parlamentario Socialista tiene la palabra el senador Lerma.

El señor LERMA BLASCO: Muchas gracias.
Me detendré poco en el funcionamiento real del departamento y sí que procuraré hacer alguna salvedad. Creo que el Departamento de Hacienda, aun con toda la labor positiva que desarrolla en la Agencia Tributaria en general, falla en la voluntad política fundamental, que es aplicar un presupuesto que responda realmente al interés general de la sociedad española. Citaré algún ejemplo concreto, porque me parece importante que sus señorías lo retengan pues no está contemplado. En primer lugar, el departamento centra toda su política fundamental en la contención del déficit o en el equilibrio presupuestario y simultáneamente intenta mantener, si es posible, un superávit en una etapa de difícil crecimiento, cuando su comportamiento debería ser el contrario. Pero esto lo hace siguiendo unas políticas equívocas, porque lo que se lleva a cabo es una política expansiva, de rebaja permanente --según su criterio-- del Impuesto sobre la Renta en particular, aunque sea consecuencia de otra situación, como ya dije ayer. Lo cierto es que se está valiendo fundamentalmente de una cuestión que no puede durar, y es los bajos tipos de interés de los países centrales de la Unión Europea, que necesitan esos bajos tipos de interés para intentar salir del tímido crecimiento o, en su caso, de recesión.
Las consecuencias de todo ello tiene, además de no contener la inflación, son que, a pesar de que tenemos tenemos un crecimiento que para sí quisieran algunos de los países centrales de la Unión Europea, aunque fuera un crecimiento desequilibrado, no lo estamos utilizando, sino que estamos ocultando la necesidad de llevar a cabo unas reformas estructurales indispensables para acometer el futuro con una relativa tranquilidad. ¿Qué está ocurriendo? Pues que manteniendo este crecimiento, sostenido artificialmente con este tipo de políticas, no estamos, en cambio, abordando los problemas fundamentales que tiene la economía española, y en particular es indispensable abordar las medidas para hacer crecer la productividad y con ello de la competitividad de la economía española.
Hay un asunto que nunca se aborda en estas Cortes, ni en el Congreso de los Diputados ni en el Senado, que es muy importante y que hace que sean más necesarias las políticas para incrementar la productividad, y es la ampliación europea, que para nada ha sido contemplada por este ministerio ni en estos presupuestos. La ampliación europea supone un reto muy importante, para toda la Unión, pero para España muy en particular. Y eso es así por algo que todos ustedes saben perfectamente, porque nos enfrentamos a la ampliación de unos países, los países del este y del centro de Europa, cuya productividad es menor que la nuestra, pero que cuentan con una formación de capital humano importante, unos bajos salarios y, al mismo tiempo, unos incrementos de productividad gracias a la inversión exterior fundamentalmente, que supera el doble o incluso el triple los crecimientos de la productividad española. Y el riesgo no es solamente que van a vender más en España, el riesgo es sobre todo que van a ocupar nuestros mercados tradicionales, que van a ir quitándonos progresivamente cuota de mercado en todos los países europeos que son ahora nuestros clientes fundamentales. La realidad es que este proceso de ampliación no sólo supondrá esa pérdida de mercado, sino también la posibilidad de mermar las ayudas europeas que en estos momentos están recibiéndose y que ya están cuestionadas, como ustedes saben perfectamente, hoy mismo por seis países de la Unión. (El señor presidente ocupa la Presidencia.) ¿Qué ha hecho el ministerio para abordar esta situación? Francamente nada. ¿Es una situación de riesgo evidente? Lo es. Tan lo es que últimamente se ha podido ver claramente cómo todos los países europeos de nuestro entorno están invirtiendo para tener desde allí plataformas en las que poder colocar su producción. No lo estamos haciendo así nosotros.
El Gobierno no ha alertado de este riesgo y lo cierto es que entre las pérdidas de las subvenciones y la pérdida de productividad relativa que estamos teniendo en los últimos tiempos nos daremos cuenta de que estamos ante un riesgo evidente que el Ministerio de Hacienda en sus presupuestos no ha abordado, ni siquiera se ha planteado como problema. El crecimiento desequilibrado y la falta de inversión necesaria para la productividad --por poner siempre en primer término el equilibrio presupuestario como una cuestión fundamental-- nos lleva a aplicar políticas de futuro que me parecen peligrosas, cuando no suicidas en esta situación.
Voy a abordar ahora una cuestión que no sacaría a colación en este momento si no hubiera sido porque el propio ministro de Hacienda lo citó ayer, y es la celebración de la Copa América en España durante el año 2007, concretamente en Valencia. Como lo citó el ministro, me siento obligado a citarlo también para añadir algo que me parece fundamental, y es que en todos los eventos ocurridos en España en los últimos años, con independencia de la ciudad donde se celebraran, siempre se les ha dado un tratamiento de apoyo y de solidaridad para hacer que España tuviera un comportamiento y una presencia internacional normal y quedara como lo que debe ser, como un país moderno y avanzado, capaz de ofrecer infraestructuras suficientes para albergar cualquier tipo de necesidad.
Pues bien, la única previsión del ministerio para la celebración de la Copa América es exclusivamente algún tipo de desgravaciones fiscales que se conceden a cualquiera que tiene que cubrir un evento de una naturaleza mucho menos importante que la que estoy citando hoy. En cambio, el ministerio --y así lo han dicho en repetidas ocasiones otros ministerios de este Gobierno-- no tiene intención de adelantar ninguna inversión, con lo importante que son para nosotros las infraestructuras, el acercamiento, desde el punto de vista de la celebración del evento, a todos los países de Europa y, fundamentalmente, una serie de reformas que son necesarias para la Copa América...

El señor PRESIDENTE: Señoría, por favor, vaya finalizando.

El señor LERMA BLASCO: Reformas que estaban previstas y que el ministerio tendría que avanzar para que todos los valencianos y todos los españoles no pensaran que este Gobierno somete a discriminación a una comunidad cuando tiene ante sí un evento tan importante como este, no anticipando ninguna inversión, ni el AVE --indispensable para mejorar las comunicaciones, que se ha prometido para 2010, un tren convencional para el año 2010 son muchos años para hacerlo--, ni la ampliación del aeropuerto de Valencia --del que sólo se va a ampliar la pista actual, insuficiente para albergar las necesidades de la Copa América--, ni el puerto, que tenía ya una inversión prevista. En definitiva, estoy reclamando que el ministerio se dé cuenta de la responsabilidad que España ha adquirido asumiendo este evento y que nos haga quedar bien, como me temo que no ocurrirá si seguimos en esta vía de no adelantar ninguna inversión.
Nada más y muchas gracias.

 

El señor LERMA BLASCO. Muchas gracias, señor presidente.
Yo creo que, cuando uno plantea cuestiones que son muy importantes para el futuro de España, y en particular para el futuro del empleo y el bienestar de sus ciudadanos, no es serio leer el libro de presentación de la Sección 15 de los Presupuestos Generales del Estado; no es razonable.
Y en lo que se refiere a las rebajas de impuestos sí he planteado con total seriedad y claridad, aunque con mucha brevedad porque sólo dispongo de tengo cinco minutos --ya se lo dije ayer y lo repito una vez más--, que no hay tal rebaja, sino una actualización de las tarifas que no deflactan habitualmente, pero con el problema de la contención del déficit o del equilibrio presupuestario lo que están desequilibrando son las inversiones necesarias para hacer frente a los retos que tiene planteados España en la actualidad. Y digo en la actualidad y no digo en el futuro, porque actualmente se puede ver con toda claridad un incremento muy moderado de la productividad comparado con los otros países que son nuestros competidores directos. Ese es un papel que tienen que cumplir los presupuestos y, desde luego, el órgano rector, que es el Ministerio de Hacienda.
No he querido entrar en los problemas de la inspección fiscal, que son bastante evidentes para todos los ciudadanos, ni lo voy a hacer ahora tampoco, pero sí quiero entrar en que España tiene unos retos planteados en materia de productividad muy claros y estos presupuestos no les dan respuesta porque no se atiende suficientemente la inversión y las infraestructuras necesarias para mantener nuestra competitividad.
Y tenemos un reto fundamental, ya que hoy mismo seis países de la Unión Europea han dicho que quieren reducir el presupuesto comunitario al 1 por ciento del PIB, y nosotros, que vamos a tener que plantearnos la incorporación de otros países europeos con unos crecimientos de productividad mucho más elevados que los nuestros, y con unas posiciones centrales en Europa bastante más claras que las nuestras, ni estamos invirtiendo un duro en cuestiones privadas para estar allí presentes, como están haciendo todos los países europeos socios nuestros, ni estamos invirtiendo tampoco en incrementar la productividad ni la mejora de las comunicaciones necesarias para poder competir con seriedad. Ese es el problema que tiene este ministerio y este Gobierno, que no se entera de los problemas que se les vienen encima. Eso lo he dicho con toda claridad en mi exposición.
Además, también he dicho con toda claridad que el tema de la Copa América lo ha sacado el ministro y por eso yo me he hecho eco. Y lo hubiera planteado también con toda claridad porque no es un tema local, sino nacional, y cuando crean que los valencianos tengan que pensar en la solidaridad de todos, como han pensado siempre, no se olviden de que ahora la necesitan, y que las inversiones ya estaban previstas. Lo único que se está diciendo es no que se hagan más cosas, sino que se adecue la fachada marítima, que se tengan en cuenta los destrozados barrios populares que hay en la fachada marítima de Valencia y que se acometan las inversiones necesarias para que toda España pueda estar a la altura que se espera de un evento como el que nos ha tocado organizar.
Nada más y gracias, presidente. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.)
El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría.