Por el Grupo Parlamentario Socialista para defender las
enmiendas número199 a 205, tiene la palabra el señor Lerma.
El señor LERMA BLASCO: Muchas gracias, señor presidente.
Voy a defender las enmiendas números 199 a 205 con toda brevedad. No
hemos presentado una enmienda a la totalidad de este Titulo I que
probablemente deberíamos haber presentado para haber discutido
fundamentalmente qué es lo que está pasando habitualmente con esta ley
de medidas, pero quizá el cansancio de plantearlo año tras año nos ha
hecho reconsiderar la cuestión.
En cualquier caso, quiero decirle que cambiar el tratamiento fiscal de
tantas cuestiones anualmente no es desde luego la mejora fórmula para que
la gente pueda planificar la inversión. Será en parte por esto o en
parte por la realidad económica actual, pero lo cierto es que la situación
de la inversión no es precisamente boyante. Y creo que alguna vez nos
deberíamos plantear, conjuntamente si ello fuera posible, que los
tratamientos fiscales no pueden estar sometidos permanentemente a este
tipo de cambios a que nos somete esta ley de medidas fiscales
habitualmente. Creo que es una mala opción, porque la inversión no está
precisamente en su mejor momento y, sin duda, ésa es una de las causas,
además de que la inversión productiva no parece tener la rentabilidad
que tienen otro tipo de inversión.
Además, ustedes se deberían plantear con mucha rapidez y seriedad el
tema de la burbuja inmobiliaria. Porque aunque discutamos permanentemente
si existe o no, seguramente perderíamos el tiempo. Usted sabe
perfectamente que la burbuja inmobiliaria está y que alguna vez acabará,
porque es evidente que la gente compra viviendas, casi hasta un 60 por
ciento
--como inversión porque en otros sitios no tiene rentabilidad, y no
porque las vaya a ocupar, sino porque sabe que es la única fórmula de
intentar mantener sus ahorros con una cierta seguridad. Pero eso es algo
que el Gobierno puede y debe cambiar. Y, desde luego, en vez de perder
tanto tiempo en estar regulando permanentemente el IVA, el Impuesto sobre
Sociedades, etcétera, lo que deberían hacer es regular algunas otras
cuestiones. Siempre se habla de las participaciones y del control de las
Cajas de Ahorro, pero muy especialmente deberían regular,
con mayor seriedad de lo que se hace habitualmente, por un lado, el
funcionamiento de las empresas y, por otro, regular de una manera más
adecuada los mercados financieros. Y no es que esté especulando sobre
algo que no vaya a pasar, porque tenemos suficientemente claro el problema
norteamericano para no darnos cuenta de que nosotros estamos viviendo
también en una burbuja que tiene que estallar. Y ésta es la situación
que el Gobierno debería aprovechar en esta ley, en lugar de efectuar
propuestas a medida para sectores, propuestas que tendrá que cambiar el
próximo año. (El señor vicepresidente, Caneda Morales, ocupa la
Presidencia.) En cualquier caso, quiero decir que el Gobierno en
particular debería comprobar -- y ésta podría haber sido una fórmula
adecuada porque ya había perdido otras ocasiones-- cómo resulta tan
escandalosamente diferente la rentabilidad de los fondos de pensiones, que
están arruinando a mucha gente, en relación con otro tipo de inversión
y especialmente con otro tipo de fondos, en los que tienen mayor interés
algunos medios financieros.
Voy a insistir solamente en algunas enmiendas. Una de ellas hace mención
a la mejora del tratamiento de las desgravaciones fiscales a la
investigación, desarrollo e innovación, porque es evidente que hace
falta, y aunque el Gobierno en estos momentos se precie de que hemos
pasado el 1 por ciento del PIB, lo cierto es que es muy escasa la cantidad
y muy poca la rentabilidad que estamos sacando a esta inversión, y hay
que concienciar al sector privado e inducirlo a que lleve a cabo estas
cuestiones si quiere competir en términos de igualdad o, al menos, no
perder el tren con otros países europeos que tienen una diferencia
sustancial con el nuestro. En definitiva, mejorar en el Impuesto sobre
Sociedades el tratamiento de las desgravaciones a esa inversión nos
parece un capítulo fundamental que el Gobierno debería atender.
Otra cuestión que consideramos muy importante se refiere al precio de la
vivienda. Y hay muchas fórmulas para mejorar esta situación. Está claro
que el tratamiento que le ha dado el Partido Popular al suelo no ha dado
resultado, pero hay algo que evidentemente sí puede darlo, y es que las
viviendas protegidas, sea cual sea su tipo de protección, tengan un
tratamiento fiscal mejor. En concreto, nosotros proponemos que se aplique
un tipo superreducido de IVA a las viviendas de protección oficial,
incluidos los garajes, y considero que es un asunto que el Gobierno podría
atender con mucha facilidad.
Por otra parte, otra cuestión que también sería importante tocar es la
regla de prorrata en las deducciones del impuesto del IVA, y naturalmente
el tratamiento de éste a las empresas municipales que realizan un
servicio público que también considero fundamental.
Por último, el IVA es demasiado elevado para aquellos bloques de consumo
doméstico que, en mi opinión, necesitarían un tratamiento mejor. Por
eso, hemos propuesto en el Congreso y en el Senado un IVA superreducido
para los bloques de consumo doméstico de agua, gas, electricidad y
telefonía fija. Eso es algo que también se podría atender. No es
necesario decir que no es un problema europeo. Lo que sí era un problema
europeo para la rebaja del IVA --y el Gobierno lo sabía y a pesar de ello
lo hizo-- es el que se aplicó a las autopistas, que permitió
prorrogarles la concesión y, después, volver a aumentar el precio que
habían bajado a cambio del impuesto. Pero en este tipo de consumo doméstico
se puede aplicar un IVA superreducido sin que Bruselas se manifieste al
respecto y, por tanto, desde el primer momento podría aplicarse, que es
lo que estamos intentando nosotros.
Nada más y muchas gracias, señor presidente.
Por parte del Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el senador
Lerma.
El señor LERMA BLASCO: Gracias, señor presidente.
Yo le agradezco también su intervención, aunque en este caso no ha
sonado tan a despedida como la del señor Cambra, al que aprovecho para
reiterarle mi buena disposición y sobre todo el reconocimiento a su
trabajo.
Quiero decirle al representante del Grupo Parlamentario Popular que quizá
este no es el momento, pero no encontramos nunca el momento para esto.
Una ley de medidas fiscales que en realidad habla de todo es el momento
adecuado tal vez para plantear un debate que, naturalmente, no puede ser
entre dos --una persona que defiende
el papel del ministerio y el representante de otro grupo político--, pero
en realidad es un debate muy serio. Es verdad que nos estamos jugando el
futuro y la creación de empleo, y no nos lo estamos jugando con el
Gobierno del Partido Popular, nos lo estamos jugando con decisiones que
son equivocadas y lo más importante, que están planteadas ya, porque en
alguna medida tenemos la suerte de depender de lo que otros han hecho
previamente ya que en algunas cosas nosotros estamos bastante atrasados.
En esto de los mercados, en particular de las burbujas y de los mercados
financieros, tenemos la experiencia norteamericana, que por hacer la política
que el Partido Popular está defendiendo en este momento ha tenido una
crisis bastante evidente, crisis que en estos momentos sigue a pesar del
crecimiento que está teniendo precisamente porque el señor Bush hace lo
contrario de lo que ha dicho siempre, que es gastar dinero en un momento
de recesión por encima de sus posibilidades y endeudarse cada vez más.
Pero la realidad es que éste es un período ya vivido y la verdad es que
el Partido Popular no debería caer en esta situación ni nos debería
meter a todos de cabeza en ella.
El precio de la vivienda en España no guarda relación con nada que no
sea la posibilidad de venderla más cara a continuación, porque no tiene
ni de lejos el valor que están alcanzando en estos momentos las viviendas
en España. Y no es un problema ni del suelo ni de nada, es un puro
proceso especulativo en el que simplemente la gente compra porque la va a
vender más cara a continuación. Para eso la compra el 60 por ciento de
las personas y no para vivir en ellas, ni lo jóvenes ni nadie, la compran
como inversión porque saben que la van a vender más cara a continuación.
Y eso se puede y se debe regular. Eso es lo que el Gobierno debería
abordar en esta ley en vez de hacer tantas cosas a medida para cambiar el
marco de juego y que luego no se pueda entender lo que la gente va a hacer
con la inversión.
La verdad es que todo está vivido ya, al final es un efecto del «déjà
vu», porque cuando usted ve que las empresas que no reparten beneficios y
encima despiden a personal son las empresas que luego tienen buena
cotización en Bolsa sin valorar la cuenta de resultados, apreciará que
algo va mal, y eso es lo que está ocurriendo aquí, como ya sucedió hace
unos años en Estados Unidos. La situación se tiene que cambiar y después
de tantas medidas heterogéneas como se prevén en esta ley se deberían
adoptar otras obligatoriamente. Como ya he dicho, éste era el momento
porque estamos entrando en una situación que el Gobierno y, por
desgracia, todos los ciudadanos vamos a tener ocasión de lamentar.
Muchas gracias.
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