| CORTES GENERALES DIARIO DE SESIONES DEL SENADO Año 2004 VIII Legislatura Comisiones. Núm. 30 COMISION GENERAL DE LAS COMUNIDADES AUTONOMAS PRESIDENCIA DEL EXCMO. SR. D. JUAN JOSE LABORDA MARTIN celebrada el jueves, 17 de junio de 2004 |
ORDEN DEL DIA:
--Comparecencia, a petición de la Generalidad Valenciana y del Grupo
Parlamentario Popular en el Senado, de la Ministra de Medio Ambiente, Excma.
Sra. Dª Cristina Narbona Ruiz, para informar de las características y alcance
de la modificación del Plan Hidrológico Nacional (PHN). (Números de
expediente 544/000023 y 711/000040).
.El debate con Camps
Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra su portavoz, el senador
Lerma Blasco.
El señor LERMA BLASCO: Muchas gracias, señor presidente.
Señores presidentes de las Comunidades Valenciana y de la Región de Murcia, señor
presidente de Aragón, señoras y señores consejeros, señoras y señores
senadores.
Para mí es una satisfacción tener aquí a la señora ministra de Medio
Ambiente aunque, en este caso, haya sido a petición de dos presidentes de
comunidad autónoma y del propio Partido Popular. Efectivamente, éste es un
hecho insólito pero, afortunadamente, con el Gobierno del Partido Socialista va
a dejar de serlo.
En este sentido, ya empezamos inaugurando estas sesiones con el presidente del
Gobierno y, todavía dentro de este año, tendremos ocasión de celebrar las
sesiones a las que el presidente del Gobierno, cumpliendo con sus obligaciones
reglamentarias, vendrá a debatir con los presidentes autonómicos.
Por tanto, estrenamos un nuevo talante, un talante bien distinto al que estábamos
acostumbrados y, razonablemente, va a seguir siendo así. Por eso, todos tenemos
que felicitarnos de que la señora ministra de Medio Ambiente haya tenido a bien
venir a esta Cámara, que haya tenido a bien responder a sus críticas y, sobre
todo, proponer alternativas.
Después de las intervenciones de la señora ministra y después de conocer las
actuaciones que el Gobierno va a llevar a cabo en materia de agua, ya no podrán
volver a decir ustedes que el plan alternativo no existe; lo que no existe es su
plan porque ustedes saben perfectamente que está en un papel sin consignación
presupuestaria. Hay que venir aquí con más modestia, reírse menos de las
cosas que dicen los demás y traer los deberes hechos --ése es el aspecto
fundamental--, porque cuando no se tienen los deberes hechos hay pocas cosas que
decir y, sobre todo, hay que hablar en un tono más bajo del que ustedes han
estado utilizando esta tarde.
Les voy a mencionar brevemente algunas cosillas que, seguramente, sus compañeros
de escaño no saben y que, probablemente, tampoco saben sus consejeros. En este
sentido, quiero decir que en la corta estancia que lleva mi partido en el
Gobierno --creo que por desgracia para la sociedad--, ya podemos dar razón de
algunas cosas que han ocurrido, por ejemplo: que en la cuenca del Júcar,
cualquier actuación hidráulica o hidrológica que pudiera aportar recursos que
cuestionaran el trasvase del Ebro, simplemente no se hacía; que las actuaciones
urgentes que afectan a la seguridad de las personas y propiedades, como es el
caso de los planes de defensa de las inundaciones, simplemente estaban
paralizadas. (Un señor consejero hace signos negativos.) No diga usted que no,
señor consejero, porque es así.
Asimismo, las actuaciones urgentes de depuración y reutilización de aguas
depuradas han tenido un nivel de ejecución bajísimo y todo esto lo podemos
resumir en una cuestión: que la Confederación Hidrográfica del Júcar,
seguramente, ha tenido uno de los porcentajes de ejecución más bajos de toda
España, concretamente, del 23 por ciento. (Un señor consejero hace signos
negativos.) ¿Dice usted que no, otra vez? Pues está usted equivocado, sin
ninguna duda.
Ya sé que ustedes van a decir muchas cosas, tal y como nos tienen
acostumbrados. De hecho, ya han salido en la televisión, antes de terminar esta
sesión y, evidentemente, nosotros no hemos podido hacer lo mismo, y por eso mañana,
cuando vean en el papel los compromisos impresos, con dotación presupuestaria y
con posibilidades de adjudicación, de expropiación y, por tanto, de traer
agua, no sé qué van a hacer.
He de reconocer que sus discursos han sido tremendamente eficaces, por ejemplo,
el del presidente de la Generalidad --a quien cito para que pueda contestar, si
quiere--. Les ha salido muy bien lo de satanizar a Esquerra Republicana; usted
insista por esa vía, señor Piqué, que ya veremos lo que puede crecer. Han
tenido un gran acierto, aunque ya nos tienen acostumbrados a este tipo de cosas,
porque solucionar problemas de agua no los solucionan pero... (Rumores.) Les
puedo aludir a todos y así podremos mantener un buen debate porque ya que no
nos habían dejado durante tantos años, fíjese si ahora podemos debatir.
Le voy a seguir poniendo ejemplos, a ver si sigue usted diciendo que no, señor
consejero. En el caso del embalse de Arenós, en el río Mijares, por problemas
en el vaso del embalse solamente se aprovechan 65 de los 185 hectómetros cúbicos
de capacidad. En un año como éste, estamos vertiendo al mar el agua que nos
garantiza todo un año de abastecimiento y regadíos en Castellón. ¡Fíjese
usted qué preocupados están por el tema del agua y por los ciudadanos de la
comunidad! En cuanto a la presa del Algar de Palancia, he de decir que, aunque
parezca increíble, la presa lleva varios años terminada --y ustedes tienen
constancia de ello porque les hemos preguntado varias veces--, sin las válvulas
de los desagües de fondo, por lo que es incapaz de almacenar una sola gota de
agua. El proyecto estaba igualmente parado por ustedes.
¡Una gran preocupación! Sigamos haciendo el recorrido de norte a sur: el Turia.
Parece mentira que una presa como la de Villamarchante todavía no tuviera
consignación presupuestaria cuando, además de por necesidades de
almacenamiento del agua, es imprescindible para la protección de las avenidas.
No me voy a extender mucho más, aunque dispongo de muchos ejemplos si ustedes
quieren oírlos. Por ejemplo, en Valencia, no están conectadas adecuadamente
las potabilizadoras de Manises y Picassent, que este año hubieran permitido
ahorrar 30 hectómetros cúbicos del Júcar. Por cierto, que la red de agua
potable de la ciudad de Valencia tiene una eficiencia del 65 por ciento y, por
tanto, se pierden 30 hectómetros cúbicos de agua. ¡Qué preocupación tienen
ustedes por el agua y por el desarrollo de la comunidad! ¡Parece increíble! No
les voy a decir más.
Tengo también algunos ejemplos de Murcia, no se crean ustedes que no.
Solamente citaré que la depuradora de Murcia, de 38 hectómetros cúbicos,
carece de tratamiento terciario y que, por tanto, el agua que tanto falta no es
susceptible de reutilización. Además, todas las depuradoras de la costa
vierten al mar, naturalmente, porque son muchas las preocupaciones que se tienen
por los temas del agua, como se sabe, porque es fundamental para el desarrollo.
Por otro lado, no se hace nada por la recarga de los acuíferos explotados...
pero no voy a seguir por esta vía porque, en definitiva, ya les he dicho que a
esta Cámara, afortunadamente, ahora se puede venir a hablar, a discutir y a
llegar a acuerdos; y llegar a acuerdos es lo que nosotros estamos proponiendo
gracias a los planes del Gobierno, porque es inútil discutir de costes cuando
saben ustedes perfectamente que tienen la oposición de algunas comunidades autónomas
que, casualmente, son las que tienen que ceder.
Por tanto, estamos hablando de un plan irreal, como ustedes sabían
perfectamente. Cada vez que han traído aquí la cuestión sabían perfectamente
quién se iba a posicionar a favor y quién en contra. Por cierto, ustedes han
mencionado un aspecto positivo y es que comunidades autónomas gobernadas por el
Partido Socialista, en su momento, dieron su aprobación al plan, porque no
pensaron en términos de partido, pensaron en términos de necesidades de su
comunidad y confiaron en ustedes para llevarlas a cabo. Y ciertamente ustedes no
se han posicionado en estos términos. Todos ustedes han venido aquí a defender
la posición del Partido Popular y no la de sus comunidades, lo que es un error
también para esta Cámara ya que así no podemos llegar a acuerdos. Los
acuerdos se hacen entre las comunidades y, desde luego, lo que ustedes han
calificado en lo que a nosotros se refiere como un error es un comportamiento
normal y constructivo, y que me parece positivo tener.
Pero como les digo --y ya termino--, aquí no hemos venido a estirar más el
tema del trasvase. Ustedes no creían que podrían hacer el trasvase y por eso
mismo lo traían todos los días para su ratificación. Y hemos tenido debates
unos tras otros en los que se exigían ustedes a ustedes mismos que se cumpliera
la ley que habían aprobado ya que sabían que no lo podían hacer. Pero aquí
venimos a aportar soluciones. Es cierto que la solución del trasvase levanta
muchas expectativas para muchas personas, para mucha gente que defiende a muerte
su actuación, y también es cierto que con la misma vehemencia hay personas que
defienden exactamente lo contrario. Y nosotros, ciudadanos responsables de
llevar hacia adelante soluciones para todos, tenemos que pensar en el bienestar
general y en una posición que nos convenga a todos, que es no pensar en los
instrumentos sino en el fin, y el fin en este caso es dar agua. Y la solución
que propone el ministerio dará agua antes que el trasvase y, desde luego, con
unos costes menores, y yo diría que incluso con más racionalidad considerando
también la defensa del medio ambiente. Pero hoy están todavía ustedes
empecinados en buscar una solución que políticamente saben difícil, por no
decir imposible.
Hoy ya han pasado las elecciones. Este tema no se puede estirar más
electoralmente. Hoy hay que buscar soluciones racionales. Vamos a ver si el plan
que propone el ministerio se puede discutir. De hecho se está discutiendo hoy
aquí y queda abierta la discusión para el futuro. Porque todo esto se pondrá
en ejecución mucho antes de que el trasvase del Ebro pudiera aportar ni una
sola gota de agua a nadie. Vamos a ver si estas soluciones valen. Si no,
conjuntamente, pensando en el interés general, ya nos plantearemos qué otra
cosa tenemos que hacer, pero hoy por hoy hay aportación concreta del Gobierno,
y sobre todo hay posibilidades reales de llevar adelante la solución que,
repito, no solamente ha sido ya comparada con la anterior --que no era
ejecutable--, sino que además está claramente cuantificada con compromisos
concretos y urgentes en su ejecución.
Muchas gracias, señor presidente. (Aplausos en los escaños del Grupo
Parlamentario Socialista.)
El señor PRESIDENTE: Tiene la palabra el señor Camps.
El señor PRESIDENTE DE LA GENERALIDAD VALENCIANA (Camps Ortiz): No pensaba
volver a intervenir en toda esta tarde-noche, pero la verdad es que cuando he
intervenido a las cinco de la tarde, como yo sí que he venido con los deberes
hechos, señor Lerma, he quitado de mi argumentación lo que la Generalitat que
usted presidía dijo en aquellos momentos; por respeto institucional al Gobierno
de nuestra Generalitat, que usted presidía --lo repito-- y que yo presido en
estos momentos. Pero como me acaba de decir usted que no he venido con los
deberes hechos y ha dicho usted aquí las cosas que ha dicho, usted, que, vuelvo
a decir ha sido presidente de la Generalitat, no tengo más remedio que leerle
tres párrafos de las alegaciones que su Gobierno hizo al Plan Hidrológico
Nacional. Dice así: La Generalitat planteará ante el plan hidrológico
nacional la demanda de transferencia de excedentes del Ebro a la Comunidad
valenciana. Dada la explotación en estos momentos prácticamente de todos los
recursos disponibles, así como la imposibilidad de obtener incrementos
significativos de recursos como consecuencia de la construcción de
infraestructuras de regulación, de la reutilización de aguas o de ahorros, la
única solución que puede garantizar la estabilidad hidráulica de la comunidad
valenciana pasa por la recepción de recursos externos. Consideramos que el espíritu
progresista del plan hidrológico nacional debería inclinarse más bien por un
sistema en el que la norma habitual fuera la transferencia directa de recursos a
las cuencas deficitarias, y la excepción la restricción de esas transferencias
en caso de sequía o de cualquier situación excepcional de carencia general.
Esto lo decía su Gobierno en el año 1995, señor Lerma. No puedo por menos de
recordar aquí, en este debate, públicamente, lo que usted, como presidente de
la Generalitat, defendió para los valencianos. ¿Qué es lo que ha cambiado, señor
Lerma, en estos años? ¿Que usted ha dejado de ser presidente de la Generalitat
y hoy es portavoz de la Comisión General de las Comunidades Autónomas? Pues
recuerde, al menos, que fue usted presidente de un gobierno autonómico elegido
democráticamente por los valencianos para defender sus intereses, y recuerde
también que hoy sigue usted siendo senador, elegido por las Cortes valencianas,
para seguir defendiendo los intereses de los valencianos, que es su
responsabilidad y también la mía. (Aplausos en los escaños del Grupo
Parlamentario Popular.
--El señor Lerma Blasco pide la palabra.--El señor Presidente de la Región de
Murcia, Valcárcel Siso, pide la palabra.)
El señor PRESIDENTE: Señorías, no quieran reabrir debate.
Tiene la palabra el señor Lerma.
El señor LERMA BLASCO: Precisamente para defender los intereses de los
valencianos es para lo que yo intervengo.
Si yo leyera textos suyos de hace cinco años --no de hace tantos años como los
que usted acaba de leer-- veríamos dónde está la coherencia en relación con
estos que ha leído usted. Ahí está bastante claro que no hay nada que en
absoluto contradiga las posiciones que hoy he defendido. En cambio, en las suyas
sí que hay contradicciones, y es que yo he oído decir muchas veces a su propio
presidente de partido, que usted defendía claramente y con toda contundencia,
que la España seca era la seca y que la húmeda era la húmeda. Pero eso no es
compatible con lo que dice hoy.
No voy a entrar más en este asunto, pero sí quiero decirle una cosa: si
resulta que cuando nosotros gobernábamos ustedes estaban en contra de los
trasvases, y resulta que ahora que nosotros estamos gobernando ustedes están a
favor de los trasvases, es que algo no funciona correctamente, y lo que no
funciona correctamente es que da la impresión de que algunos juegan con los
sentimientos de la gente sin que les solucionen los problemas. Nosotros ahora
estamos aquí para intentar solucionar los problemas de la gente, pero el
problema de la gente no consiste en trasvase sí o no, sino en si tiene agua a
disposición para su desarrollo económico, para sus posibilidades de vida, para
regar, para los campos de golf y para lo que sea, en función del precio que
cada uno pueda pagar, naturalmente. Eso es lo que tenemos que resolver. Volver a
insistir en el tema instrumental y buscar subterfugios para acusar al contrario
no soluciona los problemas reales, que consisten en dar agua a la gente con el
menor coste posible en el menor tiempo posible. Nosotros le hacemos una
propuesta. Y usted, si defiende los derechos de la comunidad, como ha dicho
hasta ahora, tiene que hacer aportaciones en esa vía porque sabe que en la otra
no iba a hacerlas jamás porque jamás tendría usted el consenso de los
cedentes, como se ha demostrado claramente en este debate al que hemos asistido
hoy.