CORTES GENERALES
DIARIO DE SESIONES DEL
SENADO

Año 2005 VIII Legislatura
Núm. 38
PRESIDENCIA DEL EXCMO. SR. D. FRANCISCO JAVIER ROJO GARCÍA
Sesión del Pleno
celebrada el miércoles
27 de abril de 2005
 


De D. JOAN LERMA BLASCO, del GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA, sobre las iniciativas que está desarrollando e impulsando el Gobierno en relación con la reactivación de la Estrategia de Lisboa. (Publicada en el «Boletín Oficial de las Cortes Generales», Senado, Serie I, número 218, de fecha 25 de abril de 2005). (Número de expediente S. 680/000387).


-- DE DON JOAN LERMA BLASCO, DEL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA, SOBRE LAS INICIATIVAS QUE ESTÁ DESARROLLANDO E IMPULSANDO EL GOBIERNO EN RELACIÓN CON LA REACTIVACIÓN DE LA ESTRATEGIA DE LISBOA (680/000387).

El señor PRESIDENTE: Pregunta del senador Lerma Blasco.
Tiene la palabra su señoría.

El señor LERMA BLASCO: Muchas gracias, señor presidente.
Señor vicepresidente, hace ahora cinco años se aprobaba la llamada Estrategia de Lisboa en virtud de la cual Europa tenía que ser una sociedad avanzada tanto tecnológicamente como desde el punto de vista de la cohesión. (Rumores.) Hace ahora cinco años, como decía, pero hemos visto que desde la aprobación de esa Estrategia de Lisboa...

El señor PRESIDENTE: Señorías, les ruego que guarden silencio.

El señor LERMA BLASCO: ... que desde la aprobación de esa llamada estrategia de Lisboa, algunos gobiernos europeos, y singularmente el Gobierno español, no han hecho el esfuerzo necesario sobre todo para que las inversiones en I+D generaran la productividad suficiente en la economía española como para no perder competitividad entre nuestros socios europeos así como en el conjunto de los países. (Continúan los rumores.) Hemos perdido una competitividad evidente, no solamente...
(Continúan los rumores.) Señor presidente.

El señor PRESIDENTE: Señorías, les ruego que guarden silencio. Apenas se oye al senador que está en el uso de la palabra.

El señor LERMA BLASCO: Gracias.
Supongo que si no se me escucha no es por falta de interés por lo que estoy abordando --aunque por los esfuerzos que hicieron los últimos gobiernos de España parecía que no tenían demasiado interés en el asunto-- sino por el murmullo de la sala.
Pero quiero insistir, señor presidente, en que los últimos años no han sido precisamente positivos para la competitividad española. Hemos oído quejarse muchas veces, últimamente sobre todo, de la deslocalización de empresas que se estaba produciendo. Hemos visto cómo el sector exterior aportaba crecimiento negativo a la economía española en los últimos años, y hemos visto cómo, simultáneamente, los gobiernos anteriores presumían del buen estado de la economía española, precisamente porque la demanda interna giraba y la construcción seguía creciendo mientras asistíamos a la pérdida de competitividad permanente de la economía española en relación con el exterior. Hemos tenido ocasión de ver todo eso. Todavía quedan secuelas importantes, aunque afortunadamente el crecimiento español se va sosteniendo a pesar de las dificultades europeas, incluso con muchos éxitos, y estoy por decir también que alguna parte importante de esa Estrategia de Lisboa, sobre todo en lo relativo al avance tecnológico, se ha cumplido. Porque hoy mismo, por ejemplo, se va a aprobar una joya de la tecnología europea que es el nuevo «airbus». En algún sentido, pues, hay que celebrar esa situación. Pero en el otro sentido, desde el punto de vista económico, me permitirá el Grupo Parlamentario Popular que sea yo el que considere lo que tengo que preguntar. Muchas gracias, señor presidente. (Aplausos.) A partir de ahí quiero decir claramente una cosa. Los esfuerzos españoles en materia de I+D han sido muy bajos, al extremo de que apenas hemos rozado el 1 por ciento del PIB, cuando el objetivo de Lisboa era el 3 por ciento.
Por otra parte, las necesidades de financiación de la tecnología española se han metido en el sector de la construcción, y hemos desperdiciado ocho años en poder avanzar tecnológicamente para generar empleo en la economía española.

El señor PRESIDENTE: Señoría, le ruego concluya.

El señor LERMA BLASCO: Termino, señor presidente, diciendo que esas necesidades siguen existiendo y que hemos perdido competitividad, no solamente por la inflación, sino sobre todo por el escaso desarrollo tecnológico español y la falta de inversión pública.
Por ello, ¿piensa el Gobierno seguir insistiendo en la estrategia de Lisboa y cambiar el modelo de crecimiento económico que hemos tenido en los últimos años, que nos ha llevado a la actual pérdida de competitividad? Gracias. (Aplausos desde los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.)
El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría.
Tiene la palabra el vicepresidente segundo del Gobierno.


El señor VICEPRESIDENTE SEGUNDO DEL GOBIERNO Y MINISTRO DE ECONOMÍA Y HACIENDA (Solbes Mira): Muchas gracias, señor presidente.
Señoría, tal como usted ha subrayado, es evidente que los resultados de la Estrategia de Lisboa no han sido suficientes, y así lo reconoce claramente la Comisión en su informe más reciente, destacando algunos de los problemas que se plantean. Tal vez los objetivos eran excesivos. Por otro lado, la coordinación a nivel europeo no ha sido suficiente. Pero tampoco la implicación política de los diferentes gobiernos nacionales ha respondido a las expectativas.
Existe un claro consenso respecto de que queremos más crecimiento y productividad, pero para ello es imprescindible adoptar decisiones políticas activas. ¿Y qué es lo que ha hecho el Consejo Europeo de marzo? Simplemente seguir insistiendo en Lisboa, centrándose mucho más en el crecimiento y el empleo, e identificando tres ámbitos de actuación: el conocimiento y la innovación, al que usted se ha referido, hacer de Europa un espacio atractivo para la inversión y el empleo y, obviamente, mantener el crecimiento del empleo y la cohesión social. Y se han definido una serie de áreas prioritarias de acción, como son el mercado interior, la educación, la investigación y el desarrollo, las infraestructuras, etcétera, a las cuales usted ha hecho referencia.
Por nuestra parte también se ha dado un apoyo claro, ya que España no sólo respalda los elementos de Lisboa, sino que el Gobierno actual ha definido su política económica tomando en consideración esa referencia.
Su señoría ha manifestado que durante los últimos años en nuestro país no ha habido una buena marcha de la productividad ni de la competitividad.
Es cierto; de hecho, todos los análisis que se están realizando en estos momentos sobre la evolución de la balanza por cuenta corriente establecen claramente como punto de partida para el declive o las mayores dificultades para la economía española el año 1999. Y no es por casualidad, sino consecuencia de una serie de factores que se han puesto en marcha sin prestar atención a otros. Por ello, tal como ya hemos hecho en el ámbito presupuestario, e insistiendo en esa línea, vamos a prestar más atención a la investigación y el desarrollo, a las infraestructuras, a la educación y, sobre todo, a la mejora del intercambio de educación en un ámbito que no es estatal, sino fundamentalmente autonómico.
Pero consideramos que el ámbito presupuestario no es suficiente, y ese es el motivo de que lanzáramos el plan de dinamización de la economía, que fundamentalmente pretende impulsar la productividad. Y es que hasta ahora hemos crecido mucho sobre la base de la población, pero lo hemos hecho en muy poca medida respecto de la productividad; y a no ser que sigamos con ese permanente incremento de población, lo que no parece razonable, sin aumentar la productividad no tendremos posibilidad de funcionar de forma correcta en el futuro.
Por ello, nuestra gran apuesta es reformar el mercado laboral y contar con un sistema fiscal más adecuado a las necesidades de nuestra economía, tanto desde el punto de vista de la tributación como desde la evolución de los déficit presupuestarios o la estabilidad presupuestaria de acuerdo con el ciclo. Y pensamos que es fundamental completar todo ello con el plan de fomento empresarial, que se presentará en los próximos meses. En resumen, aumentar la competitividad es la clave de nuestra economía.
Muchas gracias.